¿Cuándo se debe acudir al médico por mariscas?
Se debe acudir al médico con mariscas si causan molestias o cambian. Se recomienda una visita al médico si:
- Inflamaciones recurrentes que causan hinchazón, enrojecimiento o dolor.
- Picor o ardor persisten y no desaparecen a pesar de las medidas de cuidado.
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Sangrados aparecen, especialmente si no está claro si provienen de mariscas u otras enfermedades anales.
- Problemas de higiene se producen porque las mariscas grandes dificultan la limpieza y favorecen las infecciones.
- Carga estética o psicológica están presentes y afectan el bienestar.
- Cambios repentinos aparecen cambios en tamaño, forma o color, ya que esto puede indicar otras enfermedades.
- Mariscas después de una Trombosis anal que persisten y son duras o molestas.
Un especialista puede determinar si un tratamiento médico de las mariscas o una extracción es recomendable. Lea también más sobre los síntomas de las mariscas.

¿Qué médico trata las mariscas?
Las mariscas suelen ser tratadas por proctólogos, ya que están especializados en enfermedades del recto y la zona anal. Según los síntomas, un dermatólogo (especialista en piel) o un médico general también pueden ser el primer punto de contacto.
Médicos que tratan las mariscas
Proctólogo: Especialista en enfermedades del recto, diagnostica mariscas y puede eliminarlas si es necesario.
Dermatólogo: Puede examinar cambios en la piel y determinar si se trata de una marisca u otra alteración cutánea.
Médico general o de cabecera: Primer punto de contacto para evaluación y derivación a un especialista.
Cirujano o coloproctólogo: Realizan la extracción operativa si es necesario.
Si las mariscas causan molestias o cambian, se recomienda una visita al proctólogo. Lea también más sobre el tratamiento general de las mariscas. Aquí encontrará información adicional sobre el tratamiento vegetal de las mariscas, o también sobre los enfoques alternativos para el tratamiento de las mariscas.
¿Cómo reconoce el médico si se trata de mariscas o hemorroides?
Un médico puede distinguir entre mariscas y hemorroides mediante un examen clínico y, si es necesario, métodos diagnósticos complementarios. Los pasos más importantes son:
Anamnesis (entrevista al paciente)
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Duración y evolución del cambio en la piel.
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Síntomas acompañantes como estreñimiento, diarrea o trombosis anales previas o incluso trombosis anales recurrentes.
Examen físico
Inspección de la zona anal: Las mariscas son colgajos de piel suaves e indoloros en el borde del ano. Las hemorroides aparecen como cojines vasculares hinchados, a menudo llenos de sangre, que en etapas avanzadas pueden sobresalir del ano.
Examen táctil (palpación rectal): Las hemorroides en el interior del canal anal pueden palparse. Las mariscas se sienten como pliegues de piel suaves y flexibles sin acumulación de líquido.
Proctoscopía (endoscopia rectal) – si es necesario
Se introduce un pequeño tubo con luz para visualizar las hemorroides internas. Las mariscas se encuentran en el borde externo del ano y no son relevantes con este método.
Diagnóstico diferencial
Si hay incertidumbre, se pueden descartar otras enfermedades como fisuras anales, fístulas anales o trombosis perianales. En caso de cambios poco claros o sospechosos, puede ser necesaria una biopsia de piel.

¿Qué exámenes se realizan para las mariscas?
Para diagnosticar con seguridad las mariscas y descartar otras enfermedades proctológicas, el médico utiliza diferentes métodos de examen.
Inspección visual de la zona anal (inspección): El médico examina el ano externamente y evalúa la forma, tamaño y textura de los pliegues cutáneos. Las mariscas son pequeñas solapas de piel blandas e indoloras que a menudo pueden confundirse con hemorroides u otros cambios.
Palpación del canal anal (examen rectal digital): Con un dedo enguantado, el médico palpa el recto en busca de endurecimientos, hinchazones o cambios nodulares para descartar hemorroides, fístulas, abscesos anales u otras anomalías.
Endoscopia del recto (proctoscopía o rectoscopía): Si hay molestias internas o síntomas poco claros, se puede realizar una breve endoscopia rectal con un tubo iluminado (proctoscopio). Este examen muestra hemorroides internas hemorroides o inflamaciones que podrían ser responsables de las molestias.
Ultrasonido o biopsia (en caso de dudas): Si el cambio en la piel no es claramente una marisca o aparecen síntomas llamativos, el médico puede ordenar un ultrasonido o una biopsia para descartar cambios malignos.
Diagnóstico diferencial en síntomas recurrentes: En pacientes con síntomas crónicos o cambios cutáneos recurrentes, pueden realizarse exámenes adicionales como una colonoscopía, especialmente si hay sangre en las heces o dolor inexplicado.
¿Cómo se realiza un diagnóstico de mariscas en el proctólogo?
El diagnóstico se realiza en varios pasos:
Anamnesis: El médico pregunta sobre los síntomas de las mariscas, hábitos intestinales y enfermedades previas.
Inspección visual: Las mariscas suelen ser visibles como pequeñas solapas de piel blanda en el ano.
Examen táctil: El proctólogo examina con un dedo enguantado para detectar endurecimientos u otras anomalías.
Proctoscopía (si es necesario): Una breve endoscopia rectal puede detectar hemorroides internas o inflamaciones.
Diagnóstico adicional: Si hay dudas, se puede realizar una biopsia o un examen por ultrasonido.
El examen es indoloro y proporciona rápidamente claridad sobre la causa del cambio en la piel. Lea también más sobre las causas de las mariscas.
¿Existen medicamentos para las mariscas que un médico pueda recetar?
No existen medicamentos que eliminen completamente las mariscas, pero los médicos pueden recetar ciertos preparados para aliviar los síntomas de las mariscas:
- Ungüentos antiinflamatorios (p. ej., con cortisona, hamamelis o zinc) para reducir irritaciones y hinchazón.
- Cremas analgésicas o anestésicas (p. ej., con lidocaína) para el alivio a corto plazo de picor o dolor.
- Ablandadores de heces (p. ej., macrogol) para facilitar la defecación y evitar la irritación mecánica.
- CANNEFF® SUP supositorios rectales con CBD y ácido hialurónico para promover la regeneración de la piel y calmar las mucosas irritadas.
Si los mariscos causan molestias intensas, puede ser útil una eliminación quirúrgica. Encuentre aquí toda la información sobre la operación de mariscos. Lea también más sobre el tratamiento de mariscos con supositorios.
¿Cuándo recomienda el médico una operación de mariscos?
Se recomienda una operación de mariscos cuando:
- Inflamaciones frecuentes o aparecen irritaciones.
- Picazón, dolor o Sangrados a pesar del tratamiento conservador persisten.
- La higiene anal se dificulta lo que conduce a infecciones o irritaciones de la piel.
- Carga estética o psicológica debido a mariscos grandes o molestos mariscos.
- Después de una trombosis anal quedan colgajos de piel sobrante que causan molestias.
El procedimiento generalmente se realiza de forma ambulatoria y bajo anestesia local. Lea también más sobre las experiencias con la operación de mariscos.
¿Cuánto cuesta la eliminación de mariscos en el médico?
Los costos para la eliminación de mariscos varían según la necesidad médica y el método de tratamiento elegido. Si la eliminación se realiza por razones médicas, por ejemplo, en caso de síntomas de mariscos como dolor o inflamación, las aseguradoras de salud públicas generalmente cubren los costos del procedimiento. Sin embargo, si se trata de un procedimiento puramente estético sin indicación médica, los costos deben ser asumidos por el paciente. Estos oscilan, según la clínica y el alcance del procedimiento, entre aproximadamente 390 y 1.200 euros por marisco o segmento.
Se recomienda consultar con la consulta médica tratante y con la propia aseguradora antes del procedimiento para aclarar los costos exactos y las posibilidades de cobertura.
¿Cubre la aseguradora el tratamiento de las mariscas?
Los costos para la eliminación de mariscas varían según la extensión del procedimiento y el método elegido. Por lo general, rondan los 400 euros. Si la eliminación se realiza por razones puramente estéticas, las aseguradoras de salud públicas normalmente no cubren los costos. Sin embargo, en caso de necesidad médica, por ejemplo, en inflamaciones recurrentes o problemas higiénicos significativos, los costos suelen ser cubiertos por la aseguradora.

¿Qué riesgos existen en un tratamiento médico de mariscas?
El tratamiento médico de las mariscas generalmente es de bajo riesgo, pero puede conllevar algunas complicaciones. Entre los posibles riesgos se incluyen:
Trastornos de la cicatrización: Dado que la región anal está constantemente sometida a esfuerzo, la cicatrización puede tardar más o retrasarse.
Infecciones: A pesar de condiciones estériles, pueden ocurrir infecciones bacterianas, especialmente si la higiene tras el procedimiento es insuficiente.
Dolor e hinchazón: En los primeros días después del tratamiento pueden presentarse molestias leves a moderadas, que pueden aliviarse con analgésicos.
Sangrados y hemorragias posteriores: Especialmente en intervenciones quirúrgicas, pueden producirse hemorragias posteriores que en casos raros requieren tratamiento médico adicional.
Formación de cicatrices: En algunos casos, el tejido cicatricial puede endurecerse o causar leves estrechamientos anales.
Recidivas: Nuevas mariscas pueden formarse si persisten factores de riesgo como el esfuerzo excesivo o irritaciones crónicas.
Un cuidado posterior cuidadoso, por ejemplo con CANNEFF® SUP supositorios rectales para la regeneración de la piel, puede ayudar a minimizar estos riesgos. Lea también más sobre el tratamiento de las mariscas con supositorios, o sobre diversas medidas para prevenir las mariscas.