¿Qué son las aftas y cómo se originan?
Las aftas son lesiones dolorosas, generalmente redondeadas, de la mucosa oral. Aparecen típicamente como pequeñas erosiones blanquecinas-amarillentas con un halo inflamatorio rojizo. Se presentan preferentemente en el interior de los labios y mejillas, en el paladar blando, debajo de la lengua o en la mucosa lingual. En medicina se denominan úlceras aftosas. Son una de las alteraciones inflamatorias más comunes de la mucosa oral.

Entre los posibles desencadenantes se incluyen, entre otros:
- Microtraumatismos de la mucosa (por ejemplo, por cepillos de dientes duros, aparatos ortodónticos, prótesis mal ajustadas)
- Reacciones del sistema inmunológico, especialmente en caso de inmunodeficiencia preexistente o enfermedades autoinmunes
- Estrés y fluctuaciones hormonales, por ejemplo, durante la menstruación o el embarazo
- Deficiencias nutricionales, como una deficiencia de hierro, zinc, ácido fólico o vitamina B12
- Intolerancias alimentarias, por ejemplo, frutos secos, cítricos, tomates o chocolate
- Ciertos productos para el cuidado dental, por ejemplo, aquellas con lauril sulfato de sodio
- Enfermedades sistémicas subyacentes como la enfermedad de Behçet, la celiaquía o enfermedades inflamatorias crónicas del intestino
Las aftas suelen ser inofensivas y se curan por sí solas en un plazo de siete a catorce días. Sin embargo, pueden afectar considerablemente la calidad de vida, ya que causan dolor intenso al comer, beber o hablar. Las aftas especialmente dolorosas o recurrentes deben ser evaluadas por un dentista para descartar causas sistémicas o infecciones. Un tratamiento local específico, por ejemplo con un gel analgésico y antiinflamatorio, puede favorecer la curación y aliviar significativamente las molestias.
¿Qué formas de aftas existen y en qué se diferencian?
Médicamente, las aftas se pueden clasificar en tres formas principales, que difieren en tamaño, cantidad, localización, intensidad del dolor y curso de la curación. Esta clasificación se basa principalmente en criterios clínicos y es importante para el diagnóstico y la evaluación terapéutica.
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Forma |
Descripción |
Tamaño / cantidad |
Curso de la curación |
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Aftas menores |
La forma más común. Lesiones pequeñas y superficiales con una capa fibrinosa blanquecina y borde rojo. |
< 5 mm, generalmente 1–5 lesiones |
Curación espontánea en 7–10 días, sin cicatrices |
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Aftas mayores |
Úlceras más profundas y grandes con dolor más intenso y persistencia prolongada. |
> 1 cm, generalmente individuales o aisladas |
2–4 semanas, a menudo con formación de cicatrices |
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Aftas herpetiformes |
Lesiones muy pequeñas, puntiformes, que a menudo aparecen en grupos (racimos). A pesar del nombre, no es una infección por herpes. |
< 3 mm, 10–100 lesiones simultáneas |
7–14 días, rara vez formación de cicatrices |
Características importantes para diferenciar las aftas:
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Aftas menores aparecen preferentemente en personas jóvenes y representan aproximadamente el 80–90 % de todos los casos. Suelen ser tratables y autolimitadas.
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Aftas mayores pueden ser muy incapacitantes, especialmente en casos recurrentes. Suelen aparecer en enfermedades inflamatorias crónicas subyacentes (p. ej., enfermedad de Behçet, VIH).
- Aftas herpetiformes son muy dolorosas, ocurren más en adultos y pueden confundirse con herpes, pero son no viral condicionado.
En casos recurrentes o formas inusualmente graves, se recomienda una evaluación médica para descartar enfermedades sistémicas. Preparados modernos no antibióticos como CANNEFF® DENTAL GEL con CBD pueden ayudar a aliviar el dolor, calmar la mucosa y acelerar la cicatrización.
¿Cuáles son las causas y factores de riesgo más comunes para las aftas?
La causa exacta de las aftas aún no está completamente aclarada, pero se considera multifactorial.
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Categoría |
Causa / factor de riesgo |
Explicación |
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Mecánico |
Brackets, prótesis, dientes con bordes afilados |
Irritación local o microlesiones de la mucosa bucal |
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Alimentación |
Deficiencia de vitaminas (especialmente B12, ácido fólico, hierro), alimentos ácidos |
La mucosa se vuelve más sensible o propensa a inflamaciones |
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Hormonal |
Menstruación, cambios hormonales |
Frecuente en mujeres antes o durante la menstruación |
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Inmunológico |
Reacciones autoinmunes, sistema inmunológico debilitado |
Por ejemplo, en celiaquía, enfermedad de Behçet, VIH |
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Genético |
Acumulación familiar |
Predisposición genética para aftas recurrentes |
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Infeccioso (indirecto) |
Infecciones virales, disbiosis bacteriana |
Pueden desencadenar reacciones inmunitarias, no son causa directa |
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Estrés y factores psicológicos |
Estrés crónico, carga emocional |
Afecta el sistema inmunológico, favorece cambios en la mucosa |
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Medicamentos |
AINE, quimioterapéuticos, betabloqueantes |
Pueden desencadenar o favorecer aftas como efecto secundario |
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Alergias / intolerancias |
Pasta de dientes (p. ej., con lauril sulfato de sodio), alimentos |
Reacciones de contacto o mecanismos pseudoalérgicos |
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Enfermedades sistémicas |
Enfermedad de Crohn, colitis ulcerosa, lupus eritematoso |
Aftas como manifestación acompañante de enfermedades inflamatorias crónicas |
¿Cómo se manifiestan las aftas?
Las aftas son lesiones dolorosas, redondeadas u ovaladas de la mucosa, que suelen aparecer en el interior de los labios o mejillas, en el borde de la lengua o en el paladar blando. No son infecciosas, pero resultan muy molestas, especialmente al comer, beber o hablar. Son características una pequeña capa central blanquecina-amarillenta, rodeada por un halo inflamado y enrojecido.
Síntomas típicos en resumen:
- Dolor: Dolor punzante o ardor, especialmente al contacto con alimentos o bebidas
- Apariencia: Mancha blanquecina o amarillenta con borde enrojecido, generalmente < 5 mm de diámetro
- Localización: Frecuentemente en zonas de mucosa móvil (p. ej., interior de los labios, lengua, paladar blando)
- Afectación única o múltiple: Las aftas pueden presentarse de forma individual o agrupada
- Síntomas acompañantes: En casos graves, posible inflamación de ganglios linfáticos, fiebre o malestar general
- Evolución de la curación: Generalmente autolimitadas, curación en 7–14 días sin formación de cicatrices
En aftas crónicas recurrentes o con síntomas de dolor intenso, es recomendable un tratamiento local. Geles médicos como CANNEFF® DENTAL GEL con CBD pueden influir positivamente en el proceso de curación debido a su efecto antiinflamatorio y analgésico, sin necesidad de usar corticosteroides o antibióticos.
¿Cómo se realiza el diagnóstico de las aftas en odontología?
El diagnóstico de las aftas en odontología se realiza generalmente de forma clínica, es decir, basándose en la apariencia típica y la anamnesis. Dado que las aftas son fácilmente reconocibles visualmente y se caracterizan por su forma, color y localización características, por lo general no se requieren más pruebas diagnósticas.
Pasos del diagnóstico en resumen:
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Anamnesis: Se realiza una consulta sobre la duración, intensidad del dolor y recurrencia (¿recurrente?), así como posibles desencadenantes como estrés, intolerancias alimentarias, cambios hormonales o lesiones causadas por prótesis.
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Clínica: En el examen clínico se inspeccionan las mucosas en busca de lesiones redondas u ovaladas con un recubrimiento central blanquecino-amarillento y un borde enrojecido. Las zonas más afectadas suelen ser la lengua, el interior de los labios, la mucosa de las mejillas y el paladar.
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Diagnóstico diferencial: Diferenciación de otras lesiones orales como herpes simple, infecciones por hongos (p. ej., Candida), liquen plano, leucoplasia o enfermedades autoinmunes de la mucosa. Esto es especialmente importante en casos de evolución inusual o aftas crónicas recurrentes.
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Diagnóstico de laboratorio (opcional): Se realiza solo en casos de evolución incierta o grave, por ejemplo, para aclarar deficiencias de vitaminas (p. ej., B12, ácido fólico), deficiencia de hierro, celiaquía o enfermedades inmunológicas.
En odontología, el diagnóstico de aftas se basa principalmente en una evaluación visual y una anamnesis dirigida. Sin embargo, en aftas recurrentes o resistentes al tratamiento, debe realizarse una evaluación interdisciplinaria. Para apoyar, se puede usar un preparado antiinflamatorio de acción local como CANNEFF® DENTAL GEL con CBD para aliviar el dolor y favorecer la cicatrización, especialmente en mucosas sensibles o irritadas mecánicamente.
¿Cuáles son las diferencias entre aftas, herpes y lesiones de la mucosa?
Las aftas, las ampollas de herpes y otras lesiones de la mucosa pueden parecer similares externamente, pero difieren claramente en causa, evolución, localización y enfoque terapéutico. Una diferenciación correcta es crucial para la terapia adecuada, especialmente en la práctica odontológica. El siguiente resumen muestra las diferencias más importantes:
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Característica |
Aftas |
Herpes simple (oral) |
Otras lesiones de la mucosa |
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Causa |
Desconocida (multifactorial): estrés, alimentación, hormonas, irritaciones mecánicas |
Infección viral (HSV tipo 1) |
Irritaciones mecánicas, térmicas o químicas, infecciones, reacciones autoinmunes |
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Contagiosidad |
No contagioso |
Altamente contagioso (Por gotas, contacto) |
Dependiendo de la causa |
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Localización |
Mucosa no queratinizada (p. ej., interior de los labios, mejillas, lengua) |
Áreas queratinizadas (p. ej., borde de los labios, paladar, encías) |
Variable – según la causa |
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Apariencia |
Redondas/ovaladas, centro amarillento-blanquecino, borde rojo |
Grupos de pequeñas ampollas que se rompen y forman costras |
Enrojecimiento, erosiones, úlceras, a veces sangrantes o blanquecinas |
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Dolor |
Alto – ardoroso a punzante |
Al principio hormigueo, luego doloroso |
Variable, según la lesión |
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Evolución |
Generalmente autolimitado, 7–14 días |
Recurrente, reactivación por estrés, UV, etc. |
Según la enfermedad subyacente, agudo o crónico |
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Terapia |
Localmente antiinflamatorio, analgésico (p. ej., CANNEFF® DENTAL GEL) |
Antivirales (p. ej., aciclovir), cremas protectoras |
Dependiendo de la causa – si es necesario, antimicóticos, antisépticos o preparados para la cicatrización de heridas |

Mientras que las aftas son úlceras inflamatorias no contagiosas de la mucosa de causa desconocida, el herpes es una infección viral contagiosa con formación de ampollas. Otras lesiones de la mucosa pueden deberse a causas mecánicas, químicas o sistémicas. Una diferenciación precisa es esencial para evitar terapias innecesarias o incorrectas. En casos de hallazgos poco claros o recurrentes, se debe realizar una evaluación odontológica o dermatológica.
¿Cómo se pueden tratar eficazmente las aftas? – Terapias convencionales y de apoyo
Las aftas son lesiones dolorosas e inflamatorias de la mucosa bucal que generalmente son inofensivas pero muy molestas. El tratamiento se centra principalmente en aliviar el dolor, promover la curación y prevenir recurrencias. Dado que la causa exacta no está claramente definida, la terapia suele ser sintomática. La elección del tratamiento depende de la gravedad, frecuencia y el impacto en la calidad de vida de los pacientes.
Opciones de terapia convencional
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Tipo de terapia |
Modo de acción / objetivo |
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Anestésicos locales (por ejemplo, gel de lidocaína) |
Alivio del dolor mediante anestesia local, especialmente útil antes de comer o cepillarse los dientes |
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Antisépticos (por ejemplo, clorhexidina, octenidina) |
Reducción de gérmenes en la cavidad bucal para evitar infecciones bacterianas secundarias |
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Geles con corticosteroides |
Acción antiinflamatoria, especialmente en formas graves o recurrentes (requiere prescripción médica) |
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Enjuagues bucales (sin alcohol) |
Limpieza y desinfección de apoyo, recomendable en lesiones múltiples en toda la cavidad bucal |
Terapias de apoyo y geles médicos
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Producto / medida |
Beneficios |
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GEL CANNEFF® DENTAL con CBD |
Antiinflamatorio, antibacteriano, analgésico y promotor de la regeneración – sin antibióticos ni alcohol; forma una película protectora sobre la mucosa y reduce las irritaciones de forma específica. |
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Suplementos de zinc / vitamina B12 |
En caso de deficiencia comprobada, una suplementación puede reducir la frecuencia de las aftas |
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Manejo del estrés / corrección de la alimentación |
Prevención de aftas recurrentes mediante reducción del estrés y evitación de desencadenantes (por ejemplo, alimentos ácidos, estímulos mecánicos) |

Para el tratamiento de las aftas se requiere una combinación de alivio del dolor específico, acción antiinflamatoria y protección de la mucosa. Es especialmente recomendable el producto médico CANNEFF® DENTAL GEL. Actúa a través del cannabidiol (CBD) en varios niveles y es adecuado para el uso diario en mucosas sensibles. En casos de aparición frecuente o formas graves, se debe realizar una evaluación médica para descartar causas sistémicas.
¿Qué papel juegan los geles analgésicos y antiinflamatorios en las aftas?
Los geles analgésicos y antiinflamatorios juegan un papel central en la terapia local de las aftas. Dado que las aftas son muy dolorosas y suelen afectar a las personas al comer, hablar o cepillarse los dientes, el tratamiento se centra principalmente en aliviar las molestias y apoyar la curación natural. La ventaja de los geles médicos es que se pueden aplicar directamente en la zona afectada y actúan de forma específica sin afectar a todo el organismo.
Gracias a sus propiedades mucoadhesivas, estos geles se adhieren a la mucosa inflamada, forman una barrera protectora y reducen el contacto con estímulos mecánicos, térmicos o químicos. Así, la zona irritada se calma, lo que reduce el dolor y favorece la curación. Productos como CANNEFF® DENTAL GEL combinan efectos antiinflamatorios con propiedades analgésicas, especialmente por el uso de cannabidiol (CBD). Se ha demostrado que el CBD tiene efectos antiinflamatorios, antibacterianos y analgésicos locales. Además, el gel no contiene sustancias irritantes como alcohol, por lo que es adecuado también para mucosas sensibles.
Especialmente en aftas recurrentes o múltiples, estos geles son un medio eficaz para controlar las molestias diarias, regenerar la mucosa y prevenir infecciones secundarias, sin necesidad de corticosteroides o antibióticos.
¿Cómo prevenir las aftas? – Consejos para el día a día, la alimentación y la higiene bucal
Dado que factores genéticos y procesos inmunológicos juegan un papel, no siempre es posible prevenir completamente la aparición de aftas. Sin embargo, existen medidas efectivas para reducir significativamente la frecuencia y gravedad de las aftas. Lo fundamental es una higiene bucal constante, evitar los desencadenantes típicos y mantener una alimentación equilibrada.
Se deben evitar alimentos irritantes como comidas muy condimentadas, cítricos, piña, nueces o productos muy ácidos si provocan aftas con frecuencia. También las irritaciones mecánicas causadas por costras duras, pan áspero o prótesis dentales mal ajustadas pueden contribuir a su aparición y deben corregirse a tiempo. El estrés se considera un desencadenante importante; fases regulares de relajación y un sueño adecuado pueden prevenirlo. También es importante una ingesta suficiente de vitaminas, especialmente vitamina B12, ácido fólico, hierro y zinc, ya que las deficiencias suelen estar relacionadas con aftas recurrentes.
Para la higiene bucal se debe usar un cepillo de dientes suave y una pasta dental suave y sin alcohol para reducir la carga mecánica sobre la mucosa. Ciertos tensioactivos (por ejemplo, el lauril sulfato de sodio) en productos de cuidado dental se sospecha que favorecen la aparición de aftas; cambiar a productos sin SLS puede ser útil. Además, se recomienda el uso regular de enjuagues bucales antiinflamatorios o geles regeneradores y mucoadhesivos que fortalecen la mucosa.
Para la profilaxis específica son adecuados productos como CANNEFF® DENTAL GEL con CBD, que tiene efectos antiinflamatorios, antibacterianos y analgésicos, sin contener aditivos irritantes como alcohol. El uso diario de un gel así fortalece la barrera mucosa y reduce significativamente el riesgo de nuevas aftas, especialmente en personas con tendencia a aftas recurrentes o mucosa bucal sensible.
¿Cuándo se debe buscar ayuda médica por aftas?
Las aftas en la mayoría de los casos son inofensivas y se curan solas en 7 a 14 días. Sin embargo, hay situaciones en las que es recomendable o incluso urgente consultar a un médico, especialmente si los síntomas superan lo habitual o hay indicios de una enfermedad sistémica subyacente.
Debe buscar ayuda médica si:
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las aftas son muy grandes son (de más de 1 cm de diámetro) o penetran profundamente en el tejido,
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más de tres aftas al mismo tiempo aparecen o se presentan regularmente en series,
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la curación dura más de dos semanas, sin mejoría visible,
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dolores intensos que dificultan notablemente comer, beber o hablar,
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Fiebre, cansancio o inflamación de ganglios linfáticos se suman – esto puede indicar una infección bacteriana secundaria o una enfermedad sistémica,
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Aftas que reaparecen con mucha frecuencia o en intervalos cortos (más de tres episodios por año),
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sospecha de herpes u otra infección viral existe (por ejemplo, formación de ampollas fuera de la cavidad bucal o en los labios),
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Aftas con otras alteraciones de la mucosa en genitales u ojos acompañar – en este caso podría tratarse de una enfermedad autoinmune sistémica (por ejemplo, enfermedad de Behçet).
También en niños, personas con sistema inmunológico debilitado o pacientes que reciben terapia oncológica, se debe consultar a un médico ante los primeros signos.
Si las aftas son excepcionalmente intensas, duran inusualmente mucho tiempo o reaparecen con frecuencia, se debe consultar a un médico para determinar la causa y comenzar una terapia específica. Los geles médicos modernos como CANNEFF® DENTAL GEL con CBD pueden usarse como apoyo en consulta con personal especializado. Sin embargo, no sustituyen un diagnóstico médico en casos graves.