¿Qué es el dolor durante las relaciones sexuales?
El dolor durante las relaciones sexuales es, después de los trastornos orgásmicos, el segundo problema sexual más común en mujeres y a menudo está relacionado con ellos. Menos conocido es que los hombres también pueden sufrir dolor durante el sexo ocasionalmente. Sin embargo, este artículo se centra en los trastornos de dolor sexual en mujeres, especialmente en el término técnico dispareunia.
¿Qué es la dispareunia?
La dispareunia, también conocida como algopareunia o dolor coital, describe en general el dolor que ocurre durante las relaciones sexuales. Las causas son variadas y van desde factores orgánicos hasta psicológicos. A menudo, los conflictos de pareja también juegan un papel central, lo que puede hacer recomendable una terapia psicológica.
Causas físicas a menudo predominantes
El dolor durante las relaciones sexuales puede deberse a numerosas causas físicas, especialmente cambios hormonales. Esto es común en mujeres durante la menopausia, donde la dispareunia es un problema muy extendido. Por ello, es recomendable consultar a un ginecólogo o ginecóloga a tiempo para aclarar las causas físicas y tomar las medidas de tratamiento adecuadas.
Prevalencia y efectos
Especialmente para las mujeres, el dolor durante el sexo no es raro. Aproximadamente el diez por ciento de las mujeres sienten dolor al penetrar el pene y/o durante el transcurso de la relación sexual. Aún más mujeres encuentran el sexo desagradable. En los hombres, el dolor durante las relaciones sexuales es mucho menos común, pero también puede ser una carga.
El dolor durante el sexo, ya sea llamado dispareunia, algopareunia o dolor coital, puede convertir las relaciones sexuales en una tortura y afectar gravemente una relación. En este artículo, descubrirá cuáles causas pueden estar involucradas, qué exámenes son necesarios y qué opciones de tratamiento existen para abordar este problema.

¿Quiénes sufren dolor durante las relaciones sexuales?
El sexo debería traer alegría y satisfacción, pero para muchas mujeres puede ser doloroso, lo que convierte lo que debería ser la experiencia más placentera del mundo en una experiencia estresante. Cuando las relaciones sexuales causan dolor, los expertos hablan de dispareunia. Este dolor puede ocurrir en la vagina, en la entrada vaginal o profundamente en el abdomen. Las consecuencias suelen ser graves: muchas mujeres se retraen, tienen cada vez menos o ningún sexo, lo que no solo afecta a ellas mismas, sino también a la relación de pareja y puede deteriorarla a largo plazo. Por supuesto, los hombres también pueden sufrir dolor durante las relaciones sexuales, pero en esta publicación nos centramos explícitamente en el dolor durante las relaciones sexuales en mujeres.
Las causas del dolor durante el sexo en mujeres son variadas y complejas. Un tratamiento exitoso requiere primero la identificación precisa de las causas. Los médicos distinguen entre desencadenantes orgánicos y psicológicos. Sin embargo, a menudo no hay una sola causa, sino que el dolor es el resultado de la interacción de varios factores. Esta interacción hace especialmente importante que las mujeres que sufren de dispareunia reciban un tratamiento integral y empático para permitir tanto la curación física como emocional.

¿Dónde puede aparecer el dolor durante las relaciones sexuales?
Vulva
El dolor en la vulva (los órganos sexuales femeninos externos, incluyendo los labios mayores, el clítoris y la abertura vaginal) se denomina vestibulodinia provocada: ocurre cuando se toca la vulva, incluso con una presión ligera.
Vagina
El dolor en la vagina se denomina dispareunia: ocurre cuando algo se introduce en la vagina.
Abdomen
El dolor en el abdomen se denomina dispareunia profunda: ocurre en el abdomen cuando algo se introduce en la vagina.
¿Cómo pueden sentirse los dolores durante las relaciones sexuales?
El dolor durante las relaciones sexuales puede ser ardiente, punzante o tipo calambre. Los músculos pélvicos están tensos, lo que empeora el dolor, independientemente de si es superficial o profundo. También pueden aparecer dolores después del acto sexual y persistir por más tiempo.

¿Qué hacer contra el dolor durante las relaciones sexuales?
Los enfoques de tratamiento son tan variados como las causas mismas, por lo que un diagnóstico preciso es imprescindible. Las opciones terapéuticas incluyen medidas simples como ajustar el cuidado íntimo, evitar productos químicos, usar preparados hidratantes y ayudas como conos vaginales para el entrenamiento del suelo pélvico. Además, pueden ser necesarios tratamientos médicos, por ejemplo hormonales, o en algunos casos intervenciones quirúrgicas.
Dolor durante las relaciones sexuales: ¿cuándo acudir al médico?
El dolor durante las relaciones sexuales no es "normal" y siempre debe ser aclarado. El problema debe discutirse abiertamente con la pareja sexual. Es fundamental hablar con un médico sobre el dolor durante el sexo, independientemente de su duración o intensidad, para diagnosticar enfermedades graves o infecciones.
¿A dónde puedo acudir si tengo dolor durante las relaciones sexuales?
Los primeros contactos suelen ser el médico generalista o la médica generalista, así como el ginecólogo o la ginecóloga. En el proceso de diagnóstico y tratamiento también pueden participar otros especialistas.
Dolor durante las relaciones sexuales: exámenes y diagnóstico
El médico primero realizará una entrevista detallada para conocer su historial médico (anamnesis). Para él, son especialmente relevantes los siguientes datos:
Momento del dolor durante las relaciones sexuales:
¿El dolor ocurre directamente durante el acto sexual, al tocar los labios vaginales, al introducir el pene, durante los movimientos generales del coito (coito = relación sexual) o solo en movimientos especialmente profundos?
Localización del dolor durante las relaciones sexuales:
¿Dónde exactamente siente el dolor durante las relaciones sexuales? ¿Está en los labios vaginales, en la vagina o en la parte baja del abdomen?
Tipo de dolor durante las relaciones sexuales:
¿Cómo describiría el dolor? ¿Se siente ardiente, punzante, tirante o de otra manera?
Evolución del dolor durante las relaciones sexuales:
¿Los dolores existen desde su primera relación sexual? ¿Ocurren en cada relación sexual o solo en ciertas situaciones?
A continuación, en mujeres se realiza un examen ginecológico por parte del ginecólogo y en hombres un examen urológico por parte del urólogo, para aclarar posibles causas orgánicas del dolor. Según el diagnóstico, pueden ser necesarias pruebas adicionales:
Análisis de orina:
En caso de sospecha de infecciones o inflamaciones en el tracto genital, como inflamaciones de la próstata, uretra o vejiga, se analizan muestras de orina.
Hisopados en infecciones vaginales:
El médico toma un hisopo de la vagina y lo envía al laboratorio para detectar infecciones.
Procedimientos de imagen:
Los miomas y quistes que pueden ser causa del dolor suelen identificarse mediante ecografía. En caso de sospecha de endometriosis, el médico también realizará una ecografía y, si es necesario, una laparoscopia.

¿Cuáles son las causas más comunes de dolor durante las relaciones sexuales en mujeres?
Infecciones urinarias
Infecciones urinarias agudas y crónicas:
Inflamación y dolor en el tracto urinario, a menudo con dolor al orinar y durante las relaciones sexuales.
Vejiga irritable:
Micción frecuente y dolorosa, a menudo acompañada de dolor en la zona genital.
Uretra sensible y cistitis intersticial:
Dolor crónico y sensación de presión en la vejiga y la zona pélvica.
Sequedad vaginal
Cambios hormonales:
Sequedad vaginal, especialmente en la menopausia.
Lactancia:
Disminución de la humedad debido a bajos niveles de estrógenos.
Consumo de antihistamínicos:
Sequedad vaginal temporal.
Vulvodinia y condiciones relacionadas
Vulvodinia:
Sensaciones anormales y dolor sin causa aparente.
Aumento de la sensibilidad al dolor en la zona genital:
Vestibulitis vulvar o vestibulodinia provocada.
Bartolinitis:
Inflamación de la glándula de Bartolino, que causa dolor e hinchazón.
Inflamaciones e infecciones
Vaginitis:
Vaginosis bacteriana, infecciones por hongos o tricomoniasis. Aprende más en la publicación del blog sobre Vaginitis.
Enfermedades de transmisión sexual:
Herpes genital, clamidia, sífilis, gonorrea, VPH y verrugas genitales
Endometriosis
Endometriosis:
Tejido doloroso fuera del útero que puede causar dolor durante las relaciones sexuales.
Condiciones anatómicas
Malformaciones de los órganos sexuales:
Por ejemplo, una vagina muy estrecha.
Flexión uterina y retroversión del útero:
Cambios en la posición del útero que pueden causar dolor.
Prolapso uterino o descenso del útero:
Desplazamiento del útero que causa dolor.
Cicatrices y cambios postoperatorios
Formación de cicatrices tras cirugías:
Especialmente en la zona del suelo pélvico o la vagina.
Cirugías para estrechar la vagina:
Formación de cicatrices y dolor tras cirugías del suelo pélvico. Para una rápida cicatrización de heridas y lesiones postoperatorias también se pueden utilizar Supositorios vaginales CANNEFF con CBD y ácido hialurónico pueden usarse como apoyo.
Reacciones alérgicas
Alergias a métodos anticonceptivos:
Reacciones a espumas anticonceptivas, geles o condones de látex.
Reacciones cutáneas:
Por jabones inadecuados o higiene íntima excesiva.
Causas psicológicas y psicosomáticas
Problemas psicológicos:
Miedo, estrés o un trauma previo.
Miedo al contacto o al compromiso:
Miedo a la intimidad o a un embarazo no deseado.
Miedos inconscientes:
Después de experiencias desagradables.
Ansiedad elevada por expectativas:
Especialmente con parejas sexuales inexpertas.
Cambios hormonales y síndromes menopáusicos
Síndrome urogenital de la menopausia:
Cambios en la vagina y vías urinarias durante la menopausia.
Síndrome premenstrual:
Fluctuaciones hormonales mensuales por SPM, que pueden ir acompañadas de diferentes síntomas.
Lesiones físicas y complicaciones
Lesiones en la zona genital:
Trauma o intervenciones quirúrgicas.
Forúnculo o foliculitis:
Folículos pilosos inflamados dolorosamente en la zona genital.
Otras condiciones
Falta de excitación sexual:
Conduce a humedad insuficiente (trastornos de lubricación) y dolor.
Dolores miofasciales:
Dolores musculares y fasciales en la zona pélvica.
Crecimientos en la pelvis:
Miomas, tumores y quistes ováricos.
Adnexitis crónica:
Inflamaciones de los anexos uterinos.
Síndrome del elevador del ano:
Denominación anterior: Vaginismo, dolor debido a tensiones musculares.
Así trata el médico el dolor durante las relaciones sexuales
Si el dolor durante las relaciones sexuales se debe a una causa orgánica, el médico iniciará un tratamiento específico. En caso de disminución de la humedad vaginal debido a la falta de hormonas sexuales femeninas, por ejemplo después de la menopausia o la extirpación de ovarios, el médico puede recetar una crema con estrógenos para aliviar las molestias.
Para mujeres que por razones médicas no pueden usar o prefieren evitar preparados con hormonas, existen alternativas sin hormonas. Estas incluyen geles, cremas o supositorios como, por ejemplo, Supositorios vaginales CANNEFF con CBD y ácido hialurónico, que han sido desarrollados específicamente para tratar la sequedad vaginal.
En caso de dolor por inflamaciones o infecciones en la zona genital, el médico prescribe los medicamentos correspondientes. Los miomas y quistes pueden tratarse parcialmente con medicamentos; si esto no es suficiente, puede ser necesaria una extirpación quirúrgica.
Las intervenciones quirúrgicas son necesarias, por ejemplo, en casos graves de prolapso uterino, mientras que en casos leves a menudo basta con ejercicios del suelo pélvico o la colocación de un pesario.
En caso de espasmos vaginales (vaginismo), pueden ser útiles las consultas con la pareja, las medidas de terapia conductual y los programas de ejercicios, como la introducción gradual de dilatadores combinados con lubricantes.
Si el dolor durante las relaciones sexuales tiene causas psicológicas, se recomienda un tratamiento psicoterapéutico para abordar también el trauma subyacente.

Autoayuda para el dolor durante las relaciones sexuales
Los siguientes consejos le ofrecen primeras ideas para posibles soluciones, pero en ningún caso sustituyen la consulta con un terapeuta o terapeuta.
Cuidado íntimo y textiles
Limpieza:
Normalmente, para la zona íntima basta con limpiarla con agua limpia. Evite la aplicación directa de jabones, espumas, lociones de ducha, sprays íntimos y champús. También tenga cuidado de que durante el baño o la ducha no entren productos de cuidado accidentalmente en la zona íntima.
Higiene:
Lave siempre la zona íntima de adelante hacia atrás para evitar infecciones.
Evitar productos inadecuados:
No use cremas, geles ni pomadas en la zona íntima, a menos que estén expresamente indicados para ese fin. Recomendamos para ello el producto especialmente desarrollado Espuma de cuidado íntimo CANNEFF.
Ropa:
Use ropa holgada que no apriete la zona genital, especialmente en caso de calor o molestias. Las telas ligeras de algodón son especialmente recomendables.
Cuidado de la ropa:
Lave la ropa interior con detergentes sin blanqueadores, sin fragancias ni suavizantes, y enjuáguela bien con agua limpia.
Anticoncepción
Anticonceptivos:
Las mujeres que tienden a sentir dolor durante las relaciones sexuales deberían evitar los anticonceptivos químicos y los condones con recubrimiento espermicida. Consulte con su ginecóloga o ginecólogo sobre los métodos anticonceptivos más adecuados para usted.
Manejo del ajetreo y el estrés
Tiempo y ternura:
Para vivir el sexo de forma positiva, son decisivos el tiempo suficiente y la ternura. Tómese el tiempo que necesite para entrar en ambiente. Una pareja comprensiva aceptará si, en momentos de mucho estrés, desea hacer una pausa. El estrés prolongado afecta negativamente al cuerpo y la mente, por lo que son esenciales los períodos regulares de descanso.
Movimiento:
Actividades físicas como correr o andar en bicicleta pueden ayudar a reducir el estrés y recargar energías. Algunas personas valoran compartir estas actividades con su pareja, mientras que otras prefieren relajarse solas, leer, escuchar música, meditar o dejar volar sus pensamientos.
Autodeterminación y atención plena
Enfoque en el clítoris:
El clítoris es una zona erógena central en las mujeres. Cuando la pareja le presta suficiente atención, puede aumentar considerablemente el placer. También el petting, es decir, la intimidad sin relaciones sexuales, puede ser agradable y satisfactorio para muchas mujeres.
Comunicación:
Es importante hacer lo que a usted y a su pareja les guste. Una comunicación abierta sobre deseos y necesidades puede enriquecer la experiencia sexual compartida.