¿Qué son las hemorroides y cuándo es necesario un tratamiento?
Las hemorroides son cojines vasculares esponjosos en la salida del recto que todas las personas tienen. Estos vasos están formados por una red de vasos sanguíneos y juegan un papel importante en el sellado del intestino. Junto con el esfínter, aseguran que el ano permanezca cerrado de manera confiable, lo que permite retener y evacuar el intestino de forma controlada. En su estado normal, las hemorroides no son palpables ni visibles y no causan molestias.
¿Cuándo aparece una enfermedad hemorroidal?
Una enfermedad hemorroidal, a menudo llamada "hemorroides agrandadas", ocurre cuando estos cojines vasculares se agrandan y expanden. Esto puede ser favorecido por factores como el estreñimiento crónico, el esfuerzo excesivo al defecar, una dieta baja en fibra o la falta de ejercicio. Durante el embarazo y en casos de sobrepeso, el riesgo también puede aumentar debido a la presión elevada en la zona pélvica.
¿Cuándo es necesario un tratamiento?
Si es necesaria una tratamiento y cuándo depende de la manifestación y la gravedad de las hemorroides. Los médicos distinguen cuatro grados:
Grado I: Leve agrandamiento, no visible ni palpable. Ocasionalmente pueden presentarse sangrados leves o sensación de incomodidad.
Grado II: Las hemorroides de grado II protruyen temporalmente hacia afuera durante la defecación, pero se retraen por sí solas. Pueden presentarse molestias como picazón, ardor o leve humedad.
Grado III: Las hemorroides de grado III protruyen permanentemente hacia afuera y deben ser empujadas manualmente hacia adentro. Los síntomas típicos incluyen picazón, ardor y dolor.
Grado IV: Las hemorroides de grado IV permanecen permanentemente prolapsadas y ya no pueden reintroducirse. En esta etapa pueden presentarse síntomas más intensos como sangrados, supuración y dolor.
En los grados I y II, generalmente es suficiente una terapia conservadora con ajustes en el estilo de vida y la alimentación para aliviar los síntomas. A partir del grado III, a menudo se requiere una intervención médica, y en el grado IV, en la mayoría de los casos, es inevitable una cirugía. Tan pronto como aparezcan síntomas como sangre en las heces, picor persistente, ardor o dolor intenso, es recomendable consultar a un médico para iniciar un tratamiento específico y descartar otras posibles causas.

¿Cuáles son las opciones de tratamiento conservador para las hemorroides en estadio inicial?
En hemorroides en estadio inicial (grado I y II) existe la posibilidad de aliviar eficazmente los síntomas con medidas conservadoras no quirúrgicas. Estos enfoques tienen como objetivo reducir los síntomas como el picor, ardor y sangrados ocasionales, y prevenir la progresión de la enfermedad hemorroidal. Aquí están las principales opciones de tratamiento conservador:
Ajuste de la alimentación
Una dieta rica en fibra es una de las medidas clave para aliviar las molestias por hemorroides y prevenir el estreñimiento. Alimentos como cereales integrales, verduras, frutas y legumbres favorecen una consistencia de las heces suave y formada, lo que minimiza el esfuerzo al evacuar y reduce la presión sobre las hemorroides. Además, se pueden tomar semillas de psyllium o linaza, que se hinchan en el intestino y aumentan suavemente el volumen de las heces. Es importante asegurarse de una ingesta adecuada de líquidos (al menos 1,5 a 2 litros diarios).
Mejora de los hábitos de evacuación
Para reducir la presión sobre las hemorroides, no se debe retrasar la visita al baño. Al mismo tiempo, es recomendable realizar la evacuación con calma y sin prisas, evitando hacer fuerza excesiva. También es aconsejable mantener el tiempo sentado en el inodoro lo más breve posible y evitar “rituales” como leer o usar el móvil durante ese tiempo.
Higiene anal
Una limpieza cuidadosa y suave de la zona anal puede ayudar a evitar irritaciones. Para ello, se puede humedecer ligeramente el papel higiénico para limpiar la piel con delicadeza. Como alternativa, también se puede usar un bidé. Se deben evitar las sustancias irritantes en el papel higiénico húmedo o en las lociones de lavado, ya que pueden sobrecargar la piel sensible alrededor del ano y favorecer alergias o inflamaciones.
Baños de asiento
Los baños de asiento con agua tibia, complementados si es necesario con aditivos antiinflamatorios como manzanilla, corteza de roble o hamamelis, son un remedio casero comprobado. Un baño de asiento debe durar entre 10 y 15 minutos y puede aplicarse varias veces a la semana para aliviar las molestias.
Pomadas, cremas y supositorios
Pomadas o cremas especiales para hemorroides, así como supositorios, están disponibles en farmacias y pueden ofrecer alivio temporal para el picor y dolores leves. Las pomadas con ingredientes como zinc, hamamelis o aloe vera calman la piel, tienen efecto antiinflamatorio y secan las zonas húmedas. Algunas pomadas de venta libre también contienen lidocaína u otros anestésicos locales para aliviar el dolor temporalmente. En inflamaciones más graves, los médicos pueden recetar cremas con cortisona, que deben usarse solo por un tiempo limitado. Supositorios como CANNEFF SUP contienen ácido hialurónico y CBD y alivian el dolor, el picor y la inflamación en las hemorroides. También después de intervenciones quirúrgicas, los supositorios CANNEFF SUP pueden usarse para acelerar la cicatrización.
Ejercicio ligero
El ejercicio regular, como caminar, andar en bicicleta o nadar, favorece la actividad intestinal y puede prevenir el estreñimiento. Especialmente en trabajos sedentarios, es aconsejable levantarse y moverse con frecuencia para reducir la presión en la zona pélvica.
¿Cuándo se debe consultar a un médico?
Si los síntomas persisten o empeoran a pesar de estas medidas conservadoras, es recomendable buscar ayuda médica. Un proctólogo o gastroenterólogo puede determinar si otras terapias como la esclerosis (obliteración) o la ligadura con banda elástica son adecuadas para aliviar los síntomas de forma duradera.

¿Qué papel juegan la alimentación y el estilo de vida en el tratamiento de las hemorroides?
La alimentación y el estilo de vida son factores decisivos en el tratamiento y la prevención de las hemorroides, especialmente en las etapas iniciales. Contribuyen significativamente a aliviar los síntomas, prevenir la progresión de la enfermedad hemorroidal y evitar nuevas molestias.
Dieta rica en fibra para regular el tránsito intestinal
Una dieta rica en fibra es una de las medidas más importantes para aliviar las molestias causadas por las hemorroides. Las fibras, presentes en alimentos como cereales integrales, frutas, verduras, frutos secos y legumbres, retienen agua en el intestino y aumentan el volumen de las heces. Esto hace que las heces sean más blandas, lo que minimiza el esfuerzo al evacuar y reduce la presión sobre las hemorroides. Para un efecto óptimo, se deben consumir diariamente entre 30 y 40 gramos de fibra.
Además, las semillas de psyllium o de lino, como agentes naturales que absorben agua, apoyan la actividad intestinal y contribuyen a una evacuación formada. Sin embargo, al consumir estos alimentos ricos en fibra, es importante beber suficiente agua, ya que de lo contrario podrían empeorar el estreñimiento.
Ingesta adecuada de líquidos
Una ingesta regular de líquidos de 1,5 a 2 litros por día es esencial para apoyar el efecto de las fibras y prevenir el estreñimiento. El agua y las infusiones de hierbas sin azúcar son ideales, ya que estimulan el intestino y mantienen las heces blandas. En cambio, se deben limitar las bebidas azucaradas o el consumo excesivo de café, ya que pueden causar deshidratación y endurecer las heces.
Hábitos saludables en el uso del baño
Un cambio consciente en los hábitos de ir al baño también juega un papel importante. Para reducir la presión sobre las hemorroides, las personas afectadas no deberían retrasar la visita al baño, pero tampoco ir “preventivamente” por costumbre. Es recomendable tomarse el tiempo necesario y evitar hacer fuerza excesiva. También se debe evitar estar sentado demasiado tiempo en el inodoro, ya que esto aumenta la presión sobre las hemorroides. Aquí, simples cambios de comportamiento y la atención plena pueden mejorar significativamente la situación.
Ejercicio regular
La falta de movimiento y el estar sentado durante mucho tiempo son factores de riesgo para las hemorroides. El ejercicio regular favorece la digestión y previene el estreñimiento, que a su vez puede causar hemorroides. Actividades como caminar, montar en bicicleta, nadar o hacer gimnasia ligera son especialmente recomendables. Ayudan a mejorar la circulación y a reducir la presión en la zona pélvica.
Especialmente las personas con trabajos sedentarios deberían estirarse regularmente o dar paseos cortos para estimular la circulación y mejorar el flujo sanguíneo. Las personas con sobrepeso pueden además reducir su peso mediante ejercicio y una alimentación saludable, disminuyendo así la presión sobre las hemorroides.
Evitar alimentos irritantes
Algunos alimentos pueden agravar las molestias causadas por las hemorroides, especialmente si favorecen la inflamación o el picor. Las especias muy picantes, los alimentos muy procesados o grasos y el alcohol suelen ser problemáticos en caso de hemorroides y deberían evitarse en la medida de lo posible. En su lugar, se recomienda una dieta suave y rica en nutrientes y evitar alimentos de difícil digestión.
¿Qué pomadas, cremas, supositorios y remedios caseros ayudan con las hemorroides?
Para aliviar las molestias de las hemorroides en etapas iniciales (grado I y II) existen diversas pomadas, cremas, supositorios y remedios caseros que pueden reducir síntomas como el picor, ardor y sangrado leve.
Pomadas y cremas
Pomadas con cortisona: Estos preparados ayudan en inflamaciones agudas y en el picor. La cortisona tiene efecto antiinflamatorio, pero debe usarse solo por períodos cortos para evitar irritaciones en la piel.
Cremas analgésicas y anestésicas: Anestésicos locales como la lidocaína, que se encuentran en algunas cremas para hemorroides, ofrecen alivio rápido del dolor y del picor. Sin embargo, estas cremas también están destinadas para uso a corto plazo.
Zinc y pantenol: Estos ingredientes calman la piel y fomentan la curación de áreas irritadas. Además, el zinc tiene un efecto ligeramente secante y ayuda en casos de secreciones.
Supositorios rectales CANNEFF SUP con cannabidiol (CBD) y ácido hialurónico
CANNEFF SUP es un supositorio rectal moderno para el tratamiento complementario de hemorroides y otras molestias en la zona anal. Estos supositorios combinan cannabidiol (CBD) y ácido hialurónico y ofrecen una alternativa innovadora a los preparados convencionales para hemorroides. El producto se utiliza para apoyar la curación y regeneración del tejido en hemorroides y después de operaciones colorrectales.
Cannabidiol (CBD): El CBD es un cannabinoide no psicoactivo de la planta de cáñamo que posee propiedades antioxidantes y antiinflamatorias. Ayuda a neutralizar las especies reactivas de oxígeno y apoya la regeneración celular. Así, el CBD puede reducir la inflamación en la zona anal y contribuir al alivio del dolor.
Ácido hialurónico: El ácido hialurónico retiene la humedad en la mucosa y favorece la cicatrización. Gracias a una matriz especial de emulsión, en la que el ácido hialurónico está en solución acuosa, CANNEFF SUP ofrece una liberación del principio activo cinco veces mayor en comparación con los supositorios convencionales con ácido hialurónico. Esta tecnología favorece la absorción óptima por la mucosa y acelera la curación.
Áreas de aplicación de CANNEFF SUP:
- Alivio del dolor y del picor en hemorroides internas y externas
- Apoyo a la cicatrización en fisuras, proctitis y después de operaciones
- Tratamiento de inflamaciones inespecíficas en la zona intestinal
- Alivio en inflamaciones, fístulas y otras enfermedades anales
Los supositorios se venden sin receta y se aplican diariamente antes de acostarse. El efecto comienza aproximadamente a los 60 minutos.
Remedios caseros
Baños de asiento: Los baños de asiento con agua tibia y aditivos antiinflamatorios como manzanilla, corteza de roble o aceite de árbol de té son un remedio casero probado contra las hemorroides. Alivian el picor, reducen la inflamación y mejoran la circulación en la zona afectada.
Semillas de psyllium: Las semillas de psyllium son un remedio natural contra el estreñimiento. Se hinchan en el intestino, aumentan el volumen de las heces y ayudan a ablandarlas, lo que minimiza el esfuerzo al evacuar y reduce la presión sobre las hemorroides.
Compresas refrescantes: Compresas con agua fría o té de manzanilla pueden aliviar la hinchazón y el dolor agudo en la zona anal.
Aloe Vera: El gel de Aloe Vera calma la piel irritada y tiene efecto antiinflamatorio. Se puede aplicar con cuidado en las zonas afectadas después de un baño de asiento.
¿Cómo se usan los supositorios CANNEFF para el tratamiento de las hemorroides?
Los supositorios rectales CANNEFF SUP con cannabidiol (CBD) y ácido hialurónico han sido desarrollados especialmente para el tratamiento complementario de hemorroides y otras molestias en el canal anal. Estos supositorios favorecen la curación y alivio en hemorroides, proctitis, fisuras anales y tras intervenciones colorrectales.
Uso de los supositorios CANNEFF SUP:
Higiene: Lávese bien las manos antes y después de la aplicación para garantizar una aplicación higiénica.
Preparación: Separe un supositorio en la zona perforada de la tira. Asegúrese de que el supositorio esté intacto y que la fecha de caducidad no haya pasado.
Apertura: Abra el paquete con cuidado tirando para separarlo y extraiga el supositorio.
Introducción: Introduzca el supositorio con el extremo estrecho hacia el recto. Idealmente, se debe usar el supositorio por la noche antes de acostarse para que actúe durante la noche.

Dosis y duración del uso de los supositorios CANNEFF SUP:
La dosis recomendada es un supositorio al día, preferiblemente antes de acostarse. La duración del tratamiento depende del tipo y la gravedad de los síntomas:
En hemorroides internas y externas: Un supositorio diario durante 5 a 15 días, hasta que los síntomas disminuyan.
Para la curación tras operaciones colorrectales o en fisuras anales: Un supositorio diario durante 20 a 30 días.
En inflamaciones inespecíficas como proctitis o criptitis: Un supositorio diario durante 25 a 30 días.
Ventajas de los supositorios CANNEFF SUP:
CANNEFF SUP utiliza una matriz de emulsión patentada que permite una mejor liberación y absorción de los ingredientes activos. El ácido hialurónico, ya disuelto en agua, es absorbido eficientemente por la mucosa y ayuda a mantener la humedad y regenerar el tejido. En combinación con cannabidiol (CBD), que actúa como antioxidante y antiinflamatorio, los supositorios alivian el dolor, el picor anal y favorecen la curación.
Indicaciones de seguridad de los supositorios CANNEFF SUP:
- Mantener fuera del alcance de los niños y no ingerir por vía oral.
- No usar si el envase está dañado.
- En caso de dudas sobre la aplicación y duración, se debe consultar con un médico.
CANNEFF SUP está disponible sin receta y ofrece una forma innovadora y suave para el tratamiento y la regeneración del tejido en casos de hemorroides y molestias relacionadas en la zona anal.
¿Qué es la esclerosis y cuándo se aplica?
La esclerosis, también llamada terapia de esclerosación o escleroterapia por inyección, es un método de tratamiento mínimamente invasivo para reducir las hemorroides agrandadas. Generalmente se utiliza en hemorroides en etapas iniciales (grado I y II) y es especialmente adecuada para pacientes en los que tratamientos conservadores como pomadas y una dieta rica en fibra no son suficientemente efectivos.
Procedimiento de la escleroterapia
En la escleroterapia se inyecta una solución especial, generalmente polidocanol u otra sustancia esclerosante, en las hemorroides. El procedimiento se realiza bajo control visual con un proctoscopio, un tubo corto de observación que se introduce cuidadosamente en el canal anal. La inyección provoca una reacción inflamatoria localizada en el tejido de las hemorroides. La sustancia conduce a la formación de tejido cicatricial y a la reducción del cojín hemorroidal, ya que disminuye el flujo sanguíneo hacia la hemorroide agrandada.
Ventajas de la escleroterapia
Procedimiento indoloro: Como las hemorroides tienen pocos receptores del dolor, la escleroterapia normalmente es indolora y no requiere anestesia.
Realización ambulatoria: El procedimiento dura solo unos minutos y puede realizarse de forma ambulatoria, por lo que no se necesita un tiempo prolongado de recuperación.
Repetibilidad: Si las hemorroides vuelven a causar molestias, la escleroterapia puede realizarse nuevamente sin problema.
Áreas de aplicación de la escleroterapia
La escleroterapia se utiliza principalmente en hemorroides de grado I y II, que se caracterizan por síntomas como picazón, ardor o sangrados leves. Es una opción para pacientes en los que las hemorroides no pueden ser tratadas adecuadamente con medidas conservadoras como cambios en la dieta y tratamiento con pomadas.
En casos donde las hemorroides no responden a la escleroterapia o en hemorroides avanzadas (grado III y IV), donde los nódulos protruyen durante la defecación y no se retraen por sí solos, otros procedimientos como la ligadura con banda elástica o la extirpación quirúrgica suelen ser más adecuados.

Riesgos y cuidados posteriores en la escleroterapia
La escleroterapia es un procedimiento seguro, aunque ocasionalmente pueden presentarse efectos secundarios leves, como sensación de presión o ligeros sangrados. Menos frecuentemente se forman hinchazones o una trombosis anal. Por lo general, la mayoría de los pacientes se recuperan rápidamente y pueden retomar sus actividades habituales el mismo día.
En resumen, la escleroterapia es un método probado para tratar hemorroides leves a moderadas de manera sencilla. Especialmente para las hemorroides en etapas tempranas, es una opción de tratamiento efectiva y poco invasiva.
¿Cómo funciona la ligadura con banda elástica para el tratamiento de las hemorroides?
La ligadura con banda elástica, también llamada ligadura con banda, es un método probado y mínimamente invasivo para tratar hemorroides en estadio medio, especialmente hemorroides de grado II y III. Este método se usa frecuentemente cuando tratamientos conservadores como pomadas y cambios en el estilo de vida no proporcionan alivio suficiente.
Procedimiento de la ligadura con banda elástica
En la ligadura con banda elástica se coloca una pequeña banda elástica ajustada en la base de la hemorroide para cortar el suministro de sangre. El procedimiento se realiza con un instrumento especial llamado ligador y bajo control visual mediante un proctoscopio. Hay dos métodos para colocar la banda elástica:
Aspiración de la hemorroide: La hemorroide se aspira suavemente con el ligador para separarla del tejido circundante. Luego se coloca una banda elástica sobre el tejido, que corta el suministro de sangre.
Captura directa de la hemorroide: Alternativamente, la hemorroide puede capturarse directamente con una pinza antes de colocar la banda.
Al cortar el suministro de sangre, el tejido de la hemorroide muere en pocos días y se expulsa junto con la banda elástica. El proceso es en gran medida indoloro, ya que el tejido en el interior del canal anal tiene pocos o ningún receptor del dolor.
Ventajas de la ligadura con banda elástica
Realización ambulatoria: El procedimiento dura solo unos minutos y puede realizarse de forma ambulatoria.
No se necesita anestesia: Como el procedimiento es poco doloroso, no se requiere anestesia.
Tiempo de recuperación corto: Los pacientes generalmente pueden retomar sus actividades habituales el mismo día.
Ámbitos de aplicación de la ligadura con banda elástica
La ligadura con banda elástica es especialmente adecuada para hemorroides en estadio II y III, que protruyen durante la defecación pero no regresan por sí solas al canal anal. También puede usarse en casos aislados de hemorroides avanzadas (grado IV), cuando no es posible o deseable una extracción completa.
Riesgos y posibles efectos secundarios de la ligadura con banda elástica
La ligadura con banda elástica es generalmente segura, pero ocasionalmente pueden ocurrir efectos secundarios.
Hemorragias leves: Después de la expulsión del tejido, pueden producirse hemorragias temporales.
Dolor y sensación de presión: Algunos pacientes sienten en los días posteriores al procedimiento una ligera sensación de presión o cuerpo extraño en la zona anal.
Complicaciones: En casos raros pueden presentarse trombosis anales, infecciones o hemorragias intensas. En caso de molestias fuertes, se debe consultar a un médico.
Cuidados posteriores y tratamientos adicionales después de la ligadura con banda elástica
Por lo general, la ligadura con banda elástica debe repetirse varias veces para tratar todas las hemorroides agrandadas. El intervalo entre los tratamientos suele ser de aproximadamente dos semanas. Los estudios muestran que la ligadura con banda elástica tiene una alta tasa de éxito en hemorroides de grado II y III y en muchos casos proporciona un alivio claro y duradero de los síntomas. En resumen, la ligadura con banda elástica es un método efectivo y poco invasivo para tratar las hemorroides de manera específica y cuidadosa.
¿Cuándo es necesaria una cirugía para hemorroides?
La cirugía para hemorroides generalmente se vuelve necesaria cuando los tratamientos conservadores y mínimamente invasivos como la escleroterapia o la ligadura con banda elástica no proporcionan un alivio suficiente o cuando las hemorroides están en una etapa avanzada (Grado III o IV). Estas son las situaciones específicas en las que puede ser aconsejable la extirpación quirúrgica:
Etapas avanzadas (Grado III y IV)
Grado III: En las hemorroides de tercer grado, las hemorroides salen hacia afuera durante la defecación y actividades físicas, y deben ser reintroducidas manualmente. Si los métodos conservadores no proporcionan un alivio suficiente, puede ser recomendable una cirugía.
Grado IV: En esta etapa, las hemorroides permanecen permanentemente fuera del canal anal y ya no pueden ser reintroducidas. Esto a menudo conduce a molestias significativas como dolor, sangrado y un mayor riesgo de inflamaciones e infecciones.
Síntomas crónicos y severos
Cuando las hemorroides causan repetidamente síntomas graves como sangrados persistentes, dolor intenso, picazón anal y supuración, y la calidad de vida se ve gravemente afectada, la cirugía suele ser el método de tratamiento más eficaz.
Complicaciones
En algunos casos, las hemorroides pueden causar complicaciones como trombosis anales, inflamaciones o estrangulamiento. Estas pueden provocar dolor intenso e hinchazón y a menudo requieren tratamiento quirúrgico para aliviar el tejido afectado y eliminar los síntomas de forma duradera.
Éxito insuficiente de terapias conservadoras
Si las medidas conservadoras como una dieta rica en fibra, medicamentos, pomadas, escleroterapia o ligadura con banda elástica no logran el éxito deseado, puede ser necesaria una operación para lograr un alivio a largo plazo.
¿Qué procedimientos quirúrgicos existen para el tratamiento de hemorroides en estadio avanzado?
En las hemorroides en estadio IV se trata de hemorroides muy agrandadas que han prolapsado permanentemente fuera del canal anal y ya no pueden ser reintroducidas manualmente. En este estadio, los síntomas suelen ser significativos y afectan la calidad de vida de los afectados debido a dolor, sangrado, picazón anal y sensación de cuerpo extraño. Por lo tanto, las opciones de tratamiento suelen centrarse en intervenciones quirúrgicas, ya que los métodos conservadores o mínimamente invasivos como pomadas, baños de asiento o la ligadura con banda elástica a menudo no proporcionan un alivio suficiente en esta etapa avanzada.
Hemorroidectomía clásica (método Milligan-Morgan o Ferguson)
Los nódulos hemorroidales se extirpan completamente mediante cirugía. En el método Milligan-Morgan, la herida queda abierta tras la extracción, mientras que en el método Ferguson se sutura. Este procedimiento permite la eliminación completa de las hemorroides y es especialmente adecuado para casos muy avanzados. Al eliminarse el tejido, se reduce el riesgo de recurrencia. Al tratarse de una operación invasiva, la fase de curación es más larga y pueden presentarse dolores postoperatorios. En algunos casos, posibles efectos secundarios incluyen hemorragias o problemas para orinar.
Hemorroidopexia con grapadora (operación según Longo)
En el método con grapadora, el tejido hemorroidal prolapsado se retrae y fija en el canal anal con un dispositivo especial de sutura mecánica. Se realiza una incisión en el anillo mucoso para reducir el flujo sanguíneo y devolver el tejido a su posición natural. Este método suele ser menos doloroso que la hemorroidectomía clásica, ya que la intervención se realiza por encima de la zona sensible al dolor. El tiempo de recuperación es más corto y los pacientes suelen poder retomar su vida diaria más rápidamente. El método de Longo es especialmente adecuado para hemorroides que aparecen en varios puntos. En casos muy graves, las hemorroides pueden reaparecer después de un tiempo.
Ligadura de arterias hemorroidales (HAL) con reparación recto-anal (RAR)
La ligadura de arterias hemorroidales (HAL) se realiza con la ayuda de un dispositivo de ultrasonido que localiza las arterias que suministran sangre a las hemorroides. Estas arterias se ligan para reducir el flujo sanguíneo. Además, el procedimiento puede complementarse con la reparación recto-anal (RAR), en la que el tejido prolapsado se fija con suturas. El método HAL-RAR es mínimamente invasivo y se asocia con menos dolor postoperatorio. El tiempo de recuperación suele ser más corto y el canal anal permanece funcionalmente intacto. Este método es especialmente adecuado para pacientes cuyas hemorroides no están demasiado agrandadas y el tejido circundante está intacto. En hemorroides muy avanzadas, el método puede ser menos efectivo que la hemorroidectomía.
Laser-hemorroidoplastia
En la hemorroidoplastia láser se utiliza un láser para reducir y cauterizar el tejido de las hemorroides. El procedimiento es mínimamente invasivo y el láser actúa directamente sobre las áreas afectadas. Este método es muy preciso y generalmente causa menos daño tisular. El dolor postoperatorio suele ser menor y los pacientes pueden volver a su rutina más rápidamente. El método láser suele ser más caro que otros procedimientos y no siempre está disponible. Además, puede ser menos efectivo en hemorroides muy avanzadas de grado IV. Trombectomía y tratamiento de complicaciones
En casos agudos, en los que las hemorroides están además inflamadas por trombosis o estrangulamiento, puede ser necesaria una trombectomía para eliminar el coágulo. Esta suele realizarse como medida inmediata para aliviar el dolor y tratar las molestias agudas antes de una cirugía adicional para la extirpación de hemorroides.
Para hemorroides en estadio IV, los procedimientos quirúrgicos son el método de tratamiento preferido. La hemorroidectomía clásica sigue siendo la solución más eficaz y duradera, mientras que la hemorroidopexia con grapadora es una alternativa con menos dolor para pacientes seleccionados. La elección del procedimiento depende de factores individuales como la gravedad de los síntomas, la salud general y las condiciones anatómicas específicas. Un proctólogo experimentado puede recomendar la mejor opción y adaptar el tratamiento a las necesidades del paciente.
Cuidados posteriores a una operación
Una operación de hemorroides requiere un tiempo de recuperación durante el cual los analgésicos y una higiene suave son útiles para proteger el tejido y favorecer la cicatrización. Los pacientes deben evitar esfuerzos físicos intensos durante algunos días y seguir una dieta rica en fibra para mantener las heces blandas y evitar el esfuerzo excesivo. La cirugía es la mejor opción en hemorroides avanzadas o muy molestas para lograr un alivio duradero y evitar molestias recurrentes. Al elegir el procedimiento adecuado, el médico puede adaptarse individualmente al paciente y seleccionar un método que ofrezca las mejores probabilidades de éxito para cada caso.
¿En qué se diferencian los métodos Milligan-Morgan y Ferguson?
Los métodos Milligan-Morgan y Ferguson son dos procedimientos quirúrgicos clásicos para la eliminación de hemorroides, que se diferencian especialmente en el tipo de tratamiento de la herida tras la extirpación de las hemorroides. Ambos métodos son enfoques probados y se utilizan frecuentemente en hemorroides avanzadas (grado III y IV) que no pueden tratarse adecuadamente con medidas conservadoras.
Método Milligan-Morgan
Procedimiento: En la técnica Milligan-Morgan, los nódulos hemorroidales agrandados se eliminan completamente con un bisturí o electro bisturí. El procedimiento se realiza en varios puntos del canal anal y se extirpan las secciones de tejido afectadas.
Tratamiento de la herida: Las heridas permanecen abiertas después de la extirpación, lo que permite que el proceso natural de curación tenga más tiempo y reduce el riesgo de infección. Las áreas abiertas de la herida sanan por sí solas y se cierran gradualmente mediante el crecimiento del tejido.
Ventajas: Como no se colocan suturas, existe un menor riesgo de complicaciones por problemas en la sutura, hematomas o infecciones. Las áreas de la herida sanan naturalmente de adentro hacia afuera.
Desventajas: La cicatrización de la herida suele tardar más, y los pacientes pueden experimentar dolor postoperatorio al defecar y en la zona anal, que debe tratarse con analgésicos.
Método Ferguson
Procedimiento: De manera similar al método Milligan-Morgan, los nódulos hemorroidales se eliminan completamente. El procedimiento también se realiza con un bisturí o un electro bisturí y tiene como objetivo eliminar el tejido agrandado en varios puntos.
Tratamiento de la herida: A diferencia del método Milligan-Morgan, la herida se sutura después de la extirpación, de modo que los tejidos afectados quedan cerrados. Esto generalmente se realiza con material de sutura absorbible que se disuelve por sí solo posteriormente.
Ventajas: El tratamiento cerrado de la herida suele conducir a una curación más rápida y menos dolor, ya que las áreas abiertas de la herida están cubiertas por la sutura. Los pacientes suelen encontrar más agradable el cierre de la herida.
Desventajas: Al suturar la herida, puede aumentar el riesgo de complicaciones en la sutura, infecciones o hematomas. Algunos pacientes desarrollan formación de cicatrices que pueden causar cierto estrechamiento del canal anal.
Comparación y uso de los métodos
Ambos métodos están establecidos en cirugía y tienen como objetivo eliminar las hemorroides de manera minuciosa y eficaz. La elección del método suele depender de las condiciones individuales del paciente y de las preferencias del cirujano tratante.
El método Milligan-Morgan se prefiere cuando se busca una curación más prolongada pero segura mediante el cierre natural de la herida, y se considera que la apertura de la herida es una ventaja para la cicatrización. El método Ferguson puede ser beneficioso cuando se desea una recuperación más rápida y las técnicas de sutura ofrecen un bajo riesgo de complicaciones. La principal diferencia entre los métodos Milligan-Morgan y Ferguson radica en el tratamiento de la herida. Mientras que las heridas permanecen abiertas en la técnica Milligan-Morgan, en la técnica Ferguson se suturan. Ambos métodos están probados, y la elección depende de las necesidades individuales del paciente y la experiencia del cirujano.
¿Qué es la ligadura arterial de hemorroides (HAL) y para quién es adecuada?
La ligadura arterial de hemorroides (HAL) es un procedimiento moderno y mínimamente invasivo para tratar las hemorroides, que tiene como objetivo interrumpir el suministro de sangre a las hemorroides agrandadas. Esto hace que el tejido hemorroidal no reciba suficiente sangre y se reduzca gradualmente. El método es especialmente suave y permite una recuperación rápida, por lo que se considera una alternativa a la cirugía clásica de hemorroides para muchos pacientes.
¿Cómo funciona la ligadura arterial de hemorroides (HAL)?
En el método HAL, las arterias que suministran sangre al cojín hemorroidal se identifican mediante un proctoscopio especial con sonda de ultrasonido. El procedimiento se desarrolla de la siguiente manera:
Identificación de las arterias: La sonda de ultrasonido en el proctoscopio localiza con precisión el suministro arterial de las hemorroides.
Ligadura de las arterias: Las arterias identificadas se ligan con una sutura, interrumpiendo el suministro de sangre a los nódulos hemorroidales. Esto reduce el flujo sanguíneo y hace que el tejido se encoja gradualmente.
Posible fijación adicional: En pacientes con un prolapso de la mucosa, el médico puede fijar y tensar adicionalmente la mucosa. Este procedimiento se denomina HAL-RAR (Reparación Recto-Anal) y complementa el método HAL.
La técnica HAL es poco dolorosa, ya que la ligadura de las arterias se realiza en una zona del canal anal que es menos sensible al dolor. El procedimiento suele durar entre 20 y 40 minutos y se realiza de forma ambulatoria o con una breve estancia hospitalaria.
¿Para quién es adecuado el método HAL?
El método HAL es especialmente adecuado para pacientes con hemorroides en los estadios II y III, en los que las hemorroides protruyen regularmente hacia afuera, pero aún pueden retraerse dentro del canal anal o ser reintroducidas manualmente. HAL es especialmente adecuado cuando:
- Síntomas como sangrado, picazón e hinchazón aparecen y los tratamientos conservadores no han proporcionado un alivio suficiente.
- Existe un prolapso de la mucosa que puede ser fijado adicionalmente mediante la técnica HAL-RAR.
- Se desea un procedimiento mínimamente invasivo, ya que el método HAL es menos invasivo que las operaciones convencionales de hemorroides y permite una recuperación más rápida.
Ventajas del método HAL
Poco dolor: Como la ligadura de las arterias se realiza en una zona menos sensible al dolor del canal anal, la técnica HAL suele ser poco dolorosa.
Recuperación rápida: Los pacientes generalmente pueden retomar su vida diaria el mismo día de la intervención o al día siguiente.
Bajo riesgo de complicaciones: En comparación con las operaciones clásicas, el riesgo de infecciones o molestias a largo plazo es menor.
Conservación de la función hemorroidal: Como las hemorroides no se eliminan, sino que solo se reducen, se mantiene la función natural como cuerpos cavernosos para el cierre fino del canal anal.
Límites y restricciones del método HAL
El método HAL es menos adecuado para:
- Hemorroides en estadio IV, en las que el tejido protruye de forma permanente y ya no puede ser reintroducido manualmente. En estos casos, a menudo son más adecuadas intervenciones quirúrgicas convencionales como la hemorroidectomía o la operación con grapadora.
- Complicaciones graves como trombosis o inflamaciones agudas que requieren la eliminación directa de las hemorroides afectadas.
El método HAL ofrece una solución efectiva y mínimamente invasiva para pacientes con hemorroides en estadio medio. Limita de forma específica el suministro de sangre a las hemorroides, reduciendo así su tamaño y los síntomas asociados. Especialmente para pacientes que desean un tratamiento menos invasivo con una recuperación rápida, el método HAL es una alternativa atractiva a la cirugía clásica.
¿Cuándo se utiliza la hemorroidopexia con grapadora (operación de Longo)?
La hemorroidopexia con grapadora, también conocida como operación de Longo, es un procedimiento quirúrgico moderno para el tratamiento de las hemorroides. Este método es especialmente adecuado para hemorroides de grado III y a veces también para grado IV, en los que el tejido está muy agrandado y prolapsa de forma permanente o bajo esfuerzo. La operación de Longo tiene como objetivo recolocar el tejido hemorroidal en su posición natural sin extirpar los nódulos hemorroidales.
Funcionamiento de la hemorroidopexia con grapadora
Elevación y fijación del tejido: Con un dispositivo especial de sutura con grapas, llamado grapadora, se elimina un anillo de mucosa sobrante por encima de las hemorroides. Esto hace que el tejido hemorroidal prolapsado se retraiga hacia arriba dentro del canal anal y quede fijado allí.
Interrupción del suministro de sangre: Al eliminar la mucosa también se reduce el suministro de sangre a las hemorroides agrandadas. Esto hace que las hemorroides se encojan y no puedan inflamarse tanto.
Protección del canal anal: Dado que la fijación se realiza por encima de la zona sensible al dolor en el canal anal, el método Longo suele ser menos doloroso que las operaciones convencionales en las que se extirpan las hemorroides.
¿Para quién es adecuada la hemorroidopexia con grapadora?
Pacientes con hemorroides de grado III: Estas hemorroides sobresalen durante la defecación y deben ser empujadas manualmente hacia adentro. El método Longo las fija permanentemente en su posición natural.
Ciertos casos de grado IV: Si las hemorroides están permanentemente prolapsadas, pero el tejido circundante aún no está completamente dañado, también se puede aplicar el método con grapadora.
Varias hemorroides agrandadas: Como el método provoca un "levantamiento" uniforme del tejido, es especialmente adecuado cuando las hemorroides aparecen en varios puntos.
Ventajas del método Longo
Poco dolor: Como la sutura se realiza por encima del canal anal sensible, la mayoría de los pacientes perciben la operación como menos dolorosa.
Tiempo de recuperación corto: Los pacientes generalmente pueden retomar sus actividades habituales en pocos días, a menudo ya después de una semana.
Conservación de la función hemorroidal: Las hemorroides se mantienen y continúan cumpliendo su función como cuerpos cavernosos para sellar el canal anal.
Límites y restricciones de la hemorroidopexia con grapadora
La hemorroidopexia con grapadora no es adecuada para todos los estadios y tipos de hemorroides:
No apto para hemorroides de grado I y II: En hemorroides menos grandes, los procedimientos conservadores o mínimamente invasivos como la ligadura con banda elástica o la escleroterapia son más adecuados y menos invasivos.
No apto para hemorroides muy grandes (grado IV) con daño tisular: Cuando el tejido hemorroidal y las estructuras circundantes están muy dañados, los procedimientos que prevén una extirpación completa, como el método Milligan-Morgan, suelen ser la mejor opción.
La hemorroidopexia con grapadora según Longo ofrece un tratamiento eficaz y con poco dolor para las hemorroides en estadio avanzado, cuando hay prolapso. Es especialmente adecuada para pacientes que buscan un método conservador con una rápida recuperación y que desean conservar la función de las hemorroides como cuerpos cavernosos.
¿Qué deben tener en cuenta las personas tras un tratamiento para hemorroides?
Después de un tratamiento para hemorroides, ya sea terapia conservadora o intervención quirúrgica, un buen seguimiento es fundamental para favorecer la cicatrización, aliviar molestias y minimizar el riesgo de recurrencia. Las siguientes indicaciones ayudan a apoyar el proceso de curación y evitar complicaciones.
Higiene y cuidado del área anal
Limpieza suave: El área anal debe limpiarse cuidadosamente pero con suavidad después de cada evacuación. Lo ideal es usar agua tibia y evitar frotar con fuerza. El papel higiénico húmedo sin perfume o un paño húmedo pueden facilitar la limpieza.
Evitar productos irritantes: Evite jabones, productos perfumados o con alcohol, ya que pueden irritar aún más la piel.
Alimentación e ingesta de líquidos
Dieta rica en fibra: Una alimentación rica en fibra promueve heces blandas y previene el estreñimiento. Los alimentos recomendados son cereales integrales, verduras, legumbres y frutas.
Suficiente hidratación: Una ingesta diaria de al menos 1,5 a 2 litros (idealmente agua o té sin azúcar) ayuda a mantener las heces blandas y facilita la evacuación intestinal.
Evitar alimentos que causan estreñimiento: Se debe reducir el consumo de pan blanco, chocolate y alimentos grasos, ya que pueden favorecer el estreñimiento.
Hábitos delicados en el uso del baño
Sesiones cortas en el baño: Evite sentarse mucho tiempo y hacer esfuerzo en el inodoro. La defecación debe ser relajada y sin prisas.
No retenga las ganas de defecar: No espere demasiado para ir al baño cuando sienta la necesidad, para evitar esfuerzos innecesarios.
Manejo del dolor y cuidado de heridas
Analgésicos: Si es necesario, se pueden tomar analgésicos, pero esto debe hacerse tras consultar con el médico. Los anestésicos locales en forma de pomada también suelen ser útiles para aliviar las molestias.
Baños de asiento: Los baños de asiento con agua tibia y, eventualmente, aditivos antiinflamatorios como manzanilla o corteza de roble pueden apoyar el proceso de curación y aliviar el dolor. Sin embargo, estos solo deben usarse tras consultar con el médico.

Uso de los supositorios CANNEFF SUP para apoyar la curación
Supositorios rectales CANNEFF SUP contienen cannabidiol (CBD) y ácido hialurónico y están especialmente diseñados para apoyar el proceso de curación en el canal anal. Son adecuados como tratamiento complementario para las hemorroides internas y externas, así como después de intervenciones proctológicas. El cannabidiol actúa como antioxidante y antiinflamatorio, lo que ayuda a la curación y protege el tejido contra las especies reactivas de oxígeno. El ácido hialurónico mantiene una buena hidratación de la mucosa y contribuye al alivio del dolor y a la regeneración del tejido. Un supositorio se debe introducir preferentemente por la noche antes de dormir para garantizar un efecto óptimo durante la noche. Según la gravedad de los síntomas, se recomienda usar CANNEFF SUP diariamente durante un período de 5 a 15 días. En caso de molestias postoperatorias o fisuras, el tratamiento puede prolongarse hasta 30 días.
Ejercicio regular
Ejercicios suaves como caminar fomentan el movimiento intestinal y previenen el estreñimiento. Sin embargo, evite levantar objetos pesados y el entrenamiento intenso en la fase inicial de la recuperación. Si se está recuperando de una intervención quirúrgica, es recomendable reincorporarse gradualmente a las actividades diarias y prestar atención a las señales del cuerpo.
Citas regulares de seguimiento
Visitas al médico: Mantenga todas las citas de seguimiento programadas para controlar la curación y detectar posibles complicaciones a tiempo. Si aparecen molestias nuevas o intensificadas, debe consultar a su médico de inmediato.