Causas de las hemorroides

Hämorrhoiden entstehen durch übermäßigen Druck auf die Gefäßpolster im Analkanal. Hauptursachen sind Verstopfung, starkes Pressen, langes Sitzen, ballaststoffarme Ernährung, Übergewicht und Bewegungsmangel. Auch Schwangerschaft, genetische Veranlagung, Alter, Stress, Alkohol und Rauchen tragen zur Entwicklung bei. Präventive Maßnahmen wie eine ballaststoffreiche Ernährung, ausreichende Bewegung und eine gute Toilettenroutine können das Risiko erheblich reduzieren. Betroffene können Produkte wie CANNEFF® SUP Zäpfchen zur Linderung einsetzen, um Beschwerden wie Juckreiz und Schmerzen zu mildern und die Heilung zu fördern.
Dr. med. univ. Lukas Heschl

Autor

Dr. med. univ. Lukas Heschl

Inhaltsverzeichnis

¿Cuáles son las causas más comunes de las hemorroides y quiénes están especialmente en riesgo?

Las hemorroides se producen cuando los vasos sanguíneos en el canal anal están sometidos a una carga excesiva.

¿Cómo influyen la alimentación y el estilo de vida en la aparición de las hemorroides?

La alimentación y el estilo de vida juegan un papel decisivo en la prevención y aparición de las hemorroides.

¿Pueden el embarazo y los cambios hormonales provocar hemorroides?

Sí, el embarazo y los cambios hormonales son algunas de las causas más comunes de las hemorroides.

¿Qué papel juegan el estreñimiento y el esfuerzo intenso al defecar en la aparición de las hemorroides?

El estreñimiento y el esfuerzo intenso al defecar son algunas de las causas más comunes para la aparición y el empeoramiento de las hemorroides.

¿Son el estar sentado mucho tiempo y la falta de movimiento factores de riesgo para las hemorroides?

Sí, estar sentado durante mucho tiempo y la falta de movimiento se consideran factores de riesgo importantes para el desarrollo de hemorroides.

¿Cómo afectan la predisposición genética y la edad al desarrollo de las hemorroides?

La predisposición genética y la edad son factores de riesgo esenciales para el desarrollo de una enfermedad hemorroidal.

¿Pueden ciertos deportes o esfuerzos físicos favorecer las hemorroides?

Sí, ciertos deportes y actividades físicas pueden favorecer la aparición o el empeoramiento de las hemorroides, especialmente si están asociados con una fuerte presión sobre el suelo pélvico o un esfuerzo intenso.

¿Qué papel juegan el alcohol, el tabaco y el estrés en la aparición de las hemorroides?

La aparición de hemorroides está influenciada por una variedad de factores, incluidos hábitos de vida poco saludables como el consumo de alcohol y tabaco, así como el estrés crónico.

¿Cuáles son las causas más comunes de las hemorroides y quiénes están especialmente en riesgo?

Las hemorroides se forman cuando los vasos sanguíneos en el canal anal están sometidos a una carga excesiva. Esta carga provoca la dilatación de los cojines vasculares que normalmente sellan el ano. Diversos factores favorecen esta sobrecarga y pueden aumentar significativamente el riesgo de hemorroides.

Estreñimiento y esfuerzo intenso: El estreñimiento crónico y el esfuerzo intenso al defecar ejercen una gran presión sobre los vasos, lo que puede causar su agrandamiento.

Permanecer sentado mucho tiempo: Las personas con trabajos sedentarios o un estilo de vida mayormente inactivo están especialmente en riesgo. Estar sentado por largos períodos dificulta la circulación en la zona pélvica, lo que puede favorecer la aparición de hemorroides.

Dieta baja en fibra: Una dieta baja en fibra aumenta la probabilidad de heces duras y estreñimiento. Ambos factores incrementan la presión en el canal anal.

Embarazo y parto: Durante el embarazo, el feto en crecimiento ejerce presión sobre la región pélvica, lo que afecta la circulación sanguínea en los vasos. Además, los esfuerzos durante el parto pueden provocar hemorroides.

Predisposición genética: Una debilidad congénita del tejido conectivo incrementa el riesgo de hemorroides. Las personas afectadas suelen tener antecedentes familiares de estos problemas.

Sobrepeso: Los kilos adicionales ejercen presión sobre el suelo pélvico y los vasos sanguíneos en la zona anal. Esto aumenta el riesgo de hemorroides.

Edad: Con la edad, el tejido del canal anal pierde elasticidad, lo que hace que las hemorroides sean más propensas a agrandarse e inflamarse.

Las personas que presentan una combinación de los factores de riesgo mencionados anteriormente son las más vulnerables. Esto incluye, por ejemplo, mujeres durante el embarazo, personas con trabajos mayormente sedentarios, personas con estreñimiento crónico y adultos mayores.

Las personas que notan los primeros síntomas de hemorroides como picazón, ardor anal o sangrado leve, pueden usar los supositorios CANNEFF® SUP. Estos combinan cannabidiol (CBD) y ácido hialurónico para calmar las mucosas y favorecer la curación. El CBD tiene un efecto antiinflamatorio, mientras que el ácido hialurónico apoya la hidratación. Esto ayuda a aliviar las molestias y a prevenir el avance de la enfermedad. Lea más aquí sobre el tratamiento de las hemorroides.

Una combinación específica de prevención, como una dieta rica en fibra y ejercicio, junto con medidas de apoyo como los productos CANNEFF®, ofrece una estrategia eficaz para prevenir o tratar tempranamente las hemorroides. Aquí también puede leer más sobre las diferentes etapas de una enfermedad hemorroidal.

¿Cómo influyen la alimentación y el estilo de vida en la aparición de las hemorroides?

La alimentación y el estilo de vida juegan un papel decisivo en la prevención y aparición de las hemorroides. Influyen directamente en la digestión, la consistencia de las heces y la presión en el canal anal, que es responsable de la tensión en los delicados cojines vasculares.

Influencia de la alimentación

Dieta baja en fibra: Una dieta baja en fibra suele provocar heces duras y estreñimiento. Esto obliga a las personas afectadas a hacer un esfuerzo excesivo al ir al baño, lo que aumenta la presión sobre las hemorroides.

Poca ingesta de líquidos: Una ingesta insuficiente de líquidos endurece las heces y dificulta su paso. Es importante beber al menos 1,5–2 litros de agua al día para mantener las heces blandas y la digestión fluida.

Consumo excesivo de alimentos procesados: Los productos de harina blanca, comidas preparadas y alimentos azucarados contribuyen al estreñimiento porque contienen pocos nutrientes que favorezcan la digestión.

Comidas picantes e irritantes: Alimentos como el chile o la pimienta pueden irritar la delicada zona anal y empeorar los síntomas de las hemorroides existentes.

Influencia del estilo de vida

Falta de ejercicio: La poca actividad física puede ralentizar el movimiento intestinal y causar estreñimiento. El ejercicio regular mejora la circulación y alivia la zona pélvica. Actividades como caminar, nadar o andar en bicicleta fortalecen el suelo pélvico y favorecen el tránsito intestinal.

Permanecer sentado mucho tiempo: Las actividades sedentarias, como trabajar en un escritorio o estar sentado mucho tiempo en el baño, aumentan la presión sobre los vasos sanguíneos en la zona anal y favorecen la aparición de hemorroides.

Sobrepeso: Los kilos de más ejercen una presión constante sobre el suelo pélvico, lo que empeora la circulación sanguínea en las hemorroides.

Estrés y falta de tiempo: El estrés puede afectar negativamente la digestión y causar hábitos irregulares en el baño, lo que sobrecarga las hemorroides.

¿Pueden el embarazo y los cambios hormonales provocar hemorroides?

Sí, el embarazo y los cambios hormonales son algunas de las causas más comunes de las hemorroides. Durante el embarazo, las mujeres están especialmente en riesgo de desarrollar hemorroides debido a los ajustes fisiológicos y hormonales.

¿Cómo influye el embarazo en la aparición de hemorroides?

Presión aumentada en la zona pélvica: El bebé en crecimiento y el útero agrandado ejercen presión adicional sobre los vasos sanguíneos en la pelvis, incluyendo las hemorroides. Esta presión puede afectar la circulación de los cojines vasculares y favorecer su agrandamiento.

Cambios hormonales: El aumento del nivel de progesterona durante el embarazo relaja las paredes de los vasos sanguíneos y el tejido conectivo. Esto hace que los vasos sanguíneos en la zona anal sean más propensos a hinchazón y estancamiento de sangre.

Estreñimiento: Las hormonas del embarazo suelen ralentizar el movimiento intestinal, lo que provoca estreñimiento. El esfuerzo intenso al defecar aumenta la presión sobre las hemorroides y empeora los síntomas.

Parto: Durante el parto vaginal, el esfuerzo intenso genera presión adicional sobre las hemorroides, lo que puede agrandarlas o inflamarlas.

¿Qué medidas ayudan a las mujeres embarazadas con hemorroides?

Dieta rica en fibra: Los productos integrales, frutas frescas y verduras favorecen la digestión y previenen el estreñimiento.

Suficiente ingesta de líquidos: Al menos dos litros de agua o infusiones de hierbas sin azúcar al día aseguran una consistencia blanda de las heces.

Ejercicio regular: Actividades suaves como caminar o nadar estimulan la actividad intestinal y alivian el suelo pélvico.

Higiene suave: Después de defecar, se debe limpiar el área anal con agua tibia para evitar irritaciones.

Alivio específico del suelo pélvico: Elevar las piernas al sentarse o acostarse puede ayudar a reducir la presión sobre las hemorroides.

¿Qué papel juegan el estreñimiento y el esfuerzo intenso al defecar en la aparición de hemorroides?

El estreñimiento y el esfuerzo intenso al defecar son algunas de las causas más comunes de la aparición y agravamiento de las hemorroides. Ambos factores ejercen una presión considerable sobre los cojines vasculares en el canal anal, lo que puede provocar hinchazón e irritación.

¿Cómo afecta el estreñimiento a las hemorroides?

Presión aumentada en los vasos sanguíneos: En caso de estreñimiento, las heces suelen ser duras y secas. Esto dificulta la evacuación, por lo que la persona debe hacer un gran esfuerzo para vaciar el intestino. Esto genera una presión considerable sobre las hemorroides, haciéndolas susceptibles a inflamaciones y lesiones.

Permanencia prolongada en el inodoro: El estreñimiento suele provocar que se pase más tiempo sentado en el inodoro, lo que aumenta la presión sobre los vasos sanguíneos en la zona anal. La posición sentada puede incrementar aún más la presión sobre las hemorroides.

Irritación crónica: El estreñimiento recurrente irrita el tejido sensible en la zona anal, lo que favorece el desarrollo o empeoramiento de las hemorroides.

¿Por qué es problemático hacer esfuerzo excesivo al defecar?

Daño en los cojines vasculares: El esfuerzo intenso provoca la dilatación de los vasos sanguíneos en el canal anal. Con presión repetida, estos vasos pueden inflamarse y perder elasticidad, causando hemorroides.

Grietas y sangrados: El esfuerzo excesivo aumenta el riesgo de pequeñas grietas en la mucosa o sangrado en las hemorroides, lo que puede causar dolor y picor.

Aumento de la presión sobre el tejido conectivo: La presión constante debilita el tejido conectivo en la zona anal, lo que, especialmente en personas predispuestas, favorece el avance de las hemorroides.

¿Cómo evitar el estreñimiento y el esfuerzo excesivo?

Dieta rica en fibra: Una dieta rica en frutas, verduras, cereales integrales y legumbres favorece la digestión y asegura una consistencia blanda de las heces.

Suficiente ingesta de líquidos: Beber diariamente al menos 1,5 a 2 litros de agua o té sin azúcar ayuda al movimiento intestinal y evita que las heces se endurezcan.

Ejercicio regular: La actividad física estimula el movimiento intestinal y reduce el riesgo de estreñimiento.

Hábitos saludables en el baño: La defecación debe realizarse sin prisa y sin esfuerzo excesivo. Una postura similar a la de cuclillas, por ejemplo, colocando un taburete para los pies, puede facilitar la evacuación.

¿Son el sedentarismo y la falta de movimiento factores de riesgo para las hemorroides?

Sí, estar sentado mucho tiempo y la falta de ejercicio se consideran factores de riesgo importantes para la aparición de hemorroides. Ambos factores pueden afectar la circulación en la zona pélvica y anal, lo que sobrecarga los cojines vasculares en el canal anal y puede causar molestias.

¿Cómo afecta estar sentado mucho tiempo a las hemorroides?

Aumento de la presión en la zona anal: Al sentarse, gran parte del peso corporal recae directamente sobre el suelo pélvico y los vasos sanguíneos subyacentes. Esta presión constante puede hacer que los vasos sanguíneos se inflamen y favorecer las hemorroides.

Circulación sanguínea limitada: Una posición sentada prolongada puede ralentizar la circulación sanguínea en la zona pélvica. Esto aumenta el riesgo de estancamiento de sangre en las hemorroides, lo que puede causar hinchazón y molestias.

Sesiones prolongadas en el baño: Las personas que pasan mucho tiempo sentadas suelen tender a pasar más tiempo en el baño. Este hábito aumenta la presión sobre las hemorroides y contribuye a la aparición de problemas hemorroidales.

¿Por qué es problemático la falta de ejercicio?

Actividad intestinal ralentizada: Poca actividad física suele provocar una digestión más lenta. Esto aumenta el riesgo de estreñimiento, lo que a su vez fomenta el esfuerzo intenso al defecar y la carga sobre las hemorroides.

Debilitamiento del suelo pélvico: La actividad física regular fortalece los músculos del suelo pélvico y apoya la función de las hemorroides. La falta de movimiento puede debilitar esta musculatura, afectando el mecanismo de cierre del ano.

Fomento del sobrepeso: La falta de ejercicio a menudo contribuye al aumento de peso. El sobrepeso ejerce presión adicional sobre los vasos en la zona anal y aumenta el riesgo de hemorroides.

¿Cómo afectan la predisposición genética y la edad a la aparición de hemorroides?

La predisposición genética y la edad son factores de riesgo esenciales para el desarrollo de hemorroides. Ambos influyen en la estructura y función del tejido conectivo, así como en la circulación sanguínea en la zona anal, lo que puede aumentar la probabilidad de hemorroides.

Debilidad del tejido conectivo: Las personas con debilidad genética del tejido conectivo tienen un mayor riesgo de desarrollar hemorroides. Esta debilidad puede afectar la capacidad de los vasos para recuperarse tras esfuerzos, lo que provoca inflamación y molestias.

Predisposición hereditaria a enfermedades venosas: Las personas con antecedentes familiares de varices u otras enfermedades venosas suelen ser más propensas a las hemorroides, ya que están implicados mecanismos similares como estancamientos de sangre y dilatación de vasos.

Factores genéticos indirectos: Los factores genéticos también pueden favorecer otros factores de riesgo como el estreñimiento o una digestión más lenta, lo que aumenta la probabilidad de hemorroides.

Cambios en el tejido y la musculatura: Disminución de la firmeza del tejido. Con la edad, el tejido conectivo pierde elasticidad y tensión. Esto hace que los vasos hemorroidales tengan menos resistencia y se inflamen con mayor facilidad.

Disminución del flujo sanguíneo: La circulación sanguínea en la zona pélvica y anal se vuelve más lenta con la edad, lo que favorece la aparición de estancamientos de sangre.

Disminución de la musculatura del suelo pélvico: La musculatura del suelo pélvico, que juega un papel importante en el soporte de las hemorroides, se debilita con el tiempo. Esto puede provocar desplazamiento y aumento de las hemorroides.

Estreñimiento más frecuente en la vejez: El estreñimiento es más común en personas mayores debido a menos actividad física, cambios en la alimentación y posible consumo de medicamentos. Hacer mucha fuerza al defecar sobrecarga las hemorroides.

¿Pueden ciertos deportes o esfuerzos físicos favorecer las hemorroides?

Sí, ciertos deportes y actividades físicas pueden favorecer la aparición o el empeoramiento de las hemorroides, especialmente si implican una gran presión sobre el suelo pélvico o una carga intensa. Sin embargo, no todas las formas de ejercicio son problemáticas; muchos deportes incluso actúan de forma preventiva. Todo depende del tipo e intensidad del esfuerzo.

Entrenamiento de fuerza con esfuerzo intenso: Ejercicios como levantar pesas pesadas, sentadillas o peso muerto pueden ejercer una fuerte presión sobre los vasos sanguíneos en la zona pélvica y anal. Al contener la respiración (maniobra de Valsalva), aumenta la presión intraabdominal, lo que sobrecarga los vasos y puede favorecer las hemorroides.

Deportes de resistencia con alto impacto: Deportes como correr maratones, trotar en superficies duras o jugar tenis ejercen presión sobre el suelo pélvico debido a impactos repetidos. Esto puede alterar la circulación y provocar o agravar las hemorroides.

Ciclismo con sillín inadecuado: Un sillín duro y sin acolchado puede restringir la circulación en la zona anal y aumentar la presión sobre las hemorroides, especialmente en trayectos largos.

¿Cuáles son los deportes preventivos y beneficiosos?

No todas las actividades físicas son perjudiciales. El ejercicio regular apoya la salud intestinal, mejora la circulación y fortalece el suelo pélvico.

Natación: La natación es especialmente suave, ya que no carga el suelo pélvico y estimula la circulación.

Caminar y hacer senderismo: Estas actividades favorecen la digestión y son suaves para la zona anal.

Yoga y Pilates: Los ejercicios que fortalecen la musculatura y mejoran la circulación ayudan a prevenir las hemorroides, especialmente mediante ejercicios específicos del suelo pélvico.

¿Qué papel juegan el alcohol, el tabaco y el estrés en la aparición de hemorroides?

La aparición de hemorroides está influenciada por una variedad de factores, entre ellos hábitos de vida poco saludables como el consumo de alcohol y tabaco, así como el estrés crónico. Estos factores contribuyen a afectar la salud vascular, alterar la digestión y aumentar la presión en la zona anal, lo que puede incrementar el riesgo de padecer hemorroides.

Alcohol: un potenciador de los problemas vasculares

El alcohol afecta a todo el cuerpo, incluidos los vasos sanguíneos en la zona anal.

Vasodilatación: El alcohol dilata los vasos sanguíneos, incluidos los cojines hemorroidales, lo que puede provocar una mayor congestión e inflamación. Esto aumenta el riesgo de hemorroides agrandadas.

Fomento del estreñimiento: El consumo de alcohol deshidrata el cuerpo, endurece las heces y favorece el estreñimiento. El esfuerzo excesivo al defecar puede afectar los delicados cojines vasculares y causar molestias.

Fomento de la inflamación: El alcohol puede intensificar los procesos inflamatorios en el cuerpo y ralentizar la curación de tejidos irritados.

Fumar: daño a los vasos y al sistema digestivo

El consumo de tabaco daña la salud vascular y puede favorecer la aparición de hemorroides.

Afectación de la circulación sanguínea: Fumar estrecha los vasos sanguíneos y reduce la circulación en la zona pélvica y anal, dificultando la regeneración del tejido y aumentando la susceptibilidad a inflamaciones.

Debilitamiento del tejido conectivo: Las sustancias nocivas del tabaco favorecen la degradación del colágeno, lo que reduce la firmeza del tejido conectivo. Esto permite que los cojines hemorroidales se desplacen con mayor facilidad.

Fomento de problemas digestivos: Fumar puede alterar la actividad intestinal y causar tanto estreñimiento como diarrea, lo que afecta a las hemorroides.

Estrés: un factor de riesgo subestimado

El estrés crónico influye indirectamente en la aparición de hemorroides a través de su efecto en el cuerpo.

Problemas digestivos: El estrés puede afectar considerablemente la actividad intestinal y causar estreñimiento o síndrome del intestino irritable. Ambas condiciones aumentan la presión sobre los cojines vasculares en el canal anal.

Hábitos poco saludables: El estrés suele llevar a una alimentación poco saludable, falta de ejercicio o al consumo excesivo de alcohol y cigarrillos, factores que favorecen las hemorroides.

Tensión y presión: La tensión crónica puede aumentar la presión intraabdominal y así incrementar el riesgo de padecer hemorroides.

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Dr. med. univ. Lukas Heschl

Dr. med. univ. Lukas Heschl

Especialista en medicina general

El Dr. med. univ. Lukas Heschl es médico general. Tras completar sus estudios de medicina humana en 2013, el Dr. med. univ. Lukas Heschl se ha dedicado desde 2017 como médico general en la práctica al bienestar de sus pacientes. En 2019 se convirtió en socio de la consulta médica rural en Oed, Baja Austria. Como primer punto de contacto para todas las cuestiones médicas, el Dr. med. univ. Lukas Heschl confía en métodos de tratamiento innovadores, como los productos médicos CANNEFF contra inflamaciones y para mejorar la regeneración de la mucosa en la zona íntima.